Violación de decreto y dopaje en seleccionados

"México * Notimex. La violación al decreto presidencial de 1947 de Manuel Ávila Camacho y el dopaje de los seleccionados Aarón Galindo y Salvador Carmona en la Copa Confederaciones Alemania 2005, destacaron entre las noticias relevantes en el seno de la FMF durante el ano.

También fue relevante la unión que buscó la Federación Mexicana de Futbol al realizar una jornada múltiple con varios representativos nacionales en el estadio ""Azteca"" el 20 de noviembre, para recabar fondos destinados a ayudar a los damnificados de los huracanes ""Stan"" y ""Wilma"" en los estados de Chiapas y Quintana Roo, de manera respectiva.

El primer tema provocó las reacciones de otras autoridades del deporte en México, mientras que el segundo generó que la FIFA aplicara un castigo de dos anos a Nicolás Zarur, jefe de los servicios médicos del representativo nacional, por un caso que estuvo cerca de costar la eliminación del Tri hacia la Copa Mundial Alemania 2006.

Candente arrancó el ano tras conocerse la determinación de los duenos de escuadras de Primera División para ""brincarse"" el decreto presidencial de Manuel Ávila Camacho de 1947, que dicta la obligatoriedad para utilizar mínimo siete jugadores nacidos en México en los partidos a disputarse en el Distrito Federal.

Apegados a la Ley de Espectáculos Públicos y a los cambios jurídicos que se han dado en el DF desde 1990, la FMF decidió que a partir del Campeonato Clausura 2005 los equipos podrían jugar con cinco extranjeros en todo el país, de acuerdo a lo expuesto el 6 de enero por el secretario general de la Federación Mexicana de Futbol (FMF), Decio de María.

Esto, en apego a la Ley de Espectáculos Públicos de 1997 que permite a las asociaciones decidir el número de extranjeros que puedan participar en sus partidos con cada club.

Sin necesidad de abolir el decreto presidencial de Manuel Ávila Camacho, el cual dictaba que en el Distrito Federal podían jugar siete jugadores nacidos en México, mientras en el resto del país serían seis, la polémica generó respuesta de diversas áreas, tanto deportivas como gubernamentales.

Además, los propietarios de clubes acordaron que todo futbolista naturalizado que cumpliera dos anos de haber realizado dicho trámite, podría jugar en calidad de mexicano y ser convocado al Tri. Para octubre se dio la polémica con la nominación del atacante Guillermo Franco, argentino naturalizado mexicano.

""Ustedes saben que hay una inequidad que marca que en los juegos del Distrito Federal el número de jugadores extranjeros que pueda participar es diferente al que lo hace en el resto (de las ciudades) y, por ende, hay una inequidad deportiva entre los equipos del interior de la República y los del Distrito Federal"", expuso De María.

El directivo aseguró que para llegar a un acuerdo se ""tocaron las ventanillas adecuadas para poder analizar y discutir este tema para encontrar una solución y una respuesta jurídica, lo cual nos permite tomar la autodeterminación de que puedan jugar todos los equipos en equidad"".

Tras afirmar que ""no estamos haciendo nada malo"", explicó que no violaban ley alguna, por ello no deberían presentar ningún amparo ni recurso legal ante una posible sanción y que si el decreto es de índole presidencial, debieron acudir ante el Poder Ejecutivo para averiguar si no se exponían a alguna sanción.

De María afirmó que consultaron a diversas autoridades, por lo cual ""lo único que estamos haciendo es ejercer un principio básico de autorregulación, esto es un deporte, estamos ejerciendo la facultad de un derecho"".

La titular del Instituto del Deporte del Distrito Federal, Dione Anguiano, fue de las más firmes defensoras de la continuidad de la aplicación del decreto. También participó en las reuniones Nelson Vargas, presidente de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (CONADE).

El 10 de enero, dos días antes del arranque del Torneo Clausura 2005, se dio una reunión entre el secretario de gobierno de la Ciudad de México, Alejandro Encinas, con los delegados de Coyoacán y Benito Juárez, Miguel Bortolini y Fadlala Akabani, así como un representante de la Asamblea Legislativa para analizar la postura de la FMF.

En Coyoacán se ubican los estadios ""Olímpico Universitario"" y ""Azteca"", mientras que en Benito Juárez está el ""Azul"". Bortolini indicó entonces: ""Lo que hacemos es invitar a la Federación al diálogo y principalmente a que nos muestren sus argumentos jurídicos"".

Aunque también dio su punto de vista al respecto José María Huerta, presidente de Futbolistas Agremiados de México (FAM), organismo que aún no recibía su registro como Sindicato nacional tras varios anos de lucha por obtenerlo y que logró hasta octubre, aunque poco fue tomado en cuenta.

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