Rafael Espinosa * CP. Es posible que para Jorge Orcasitas Manjarrez sea un trauma de la infancia el volar aeronaves, sin embargo, su sueño se cumplió piloteando helicópteros a control remoto, en la periferia del Autódromo Chiapas.
Desde hace años, casi todos los domingos llega a pilotear tres helicópteros a gasolina con minimotores, cuyos sonidos son casi iguales a los de verdad. Está de nueve de la mañana a una de la tarde.
Cuenta que a la edad de ocho años comenzó a controlar aeronaves de juguete, pero con el paso del tiempo se compró otros profesionales, de tal modo que a la fecha lleva 42 años con este hobby. Instala helipuertos en lugares específicos con trayectorias marcadas en puntos estratégicos, como si se tratara de una base de aviación normal. Comenta que estas aeronaves no son un juguete, son helicópteros profesionales cuyo mantenimiento es especial, mientras que las piezas mecánicas y el combustible son traídos del extranjero.
Jorge Orcasitas, jubilado de una empresa particular, ha invertido cerca de 50 mil pesos en la compra de sus tres helicópteros, aunque los que deseen comenzar a practicar este hobby, dice, pueden iniciar con uno de juguete.
Orcasitas señala que parece fácil controlar estos vehículos; no obstante, es bastante complicado, particularmente cuando el helicóptero viene de frente, ya que el sentido de las palancas son contrarias, es decir, si se quiere dar vuelta a la derecha, se tiene que hacer la palanca hacia la izquierda.











