Waldstadion es un estadio futurista

"Fráncfort * EFE. Fráncfort es conocida como ""Mainhattan"" por los numerosos rascacielos que salpican la orilla del río Main, aunque sólo es la sexta ciudad del país por número de habitantes (650.000), Fráncfort es, de largo, el centro financiero de Alemania y su futurista Waldstadion (48.132 plazas) una pieza extraordinaria del próximo Mundial de fútbol.

Fráncfort es el punto de inicio de la ruta literaria de los más célebres cuentistas alemanes. Su estadio es el futurista Waldstadion, con un presupuesto total de 126 millones de euros (más de 150 millones de dólares), nuevo feudo del otrora glorioso Eintracht que se alza sobre los cimientos del antiguo Waldstadion, edificado en la década de 1920 y que en la anterior cita mundialista de Alemania, la de 1974, acogió la semifinal en la que la anfitriona y a la postre campeona- derrotó a Polonia.



Copa Confederaciones

El nuevo recinto, cuyas obras se iniciaron en 2002, fue sometido en junio de 2005 a un ensayo general, la final de la Copa Confederaciones entre Argentina y Brasil, bajo un fuerte temporal.

El éxito fue relativo: aunque el partido pudo disputarse gracias a la cubierta acristalada que envuelve al estadio, la virulencia de la tormenta provocó la aparición de goteras en su estructura. A buen seguro, este problema y el de la deficiente senalización de los accesos- estará solucionado cuando llegue la hora de la verdad: los cuatro partidos de primera ronda y el encuentro de cuartos que acogerá este estadio durante el Mundial.

Centro financiero alemán por excelencia, en Fráncfort se ubica uno de los seis mercados bursátiles más importantes del mundo (se fundó en 1595), y es la sede de los principales bancos alemanes y de instituciones como el Banco Central Europeo. Fráncfort es una ciudad plurinacional más de un tercio de su población es extranjera, además de por su pujanza económica tiene el mayor aeropuerto de toda la Europa continental, destaca por su riqueza cultural e histórica: fue una de las capitales conjuntas del imperio Carolingio; en ella instaló Gutenberg su primer taller de imprenta; allí nació el más famoso literato germano, Johann Wolfgang von Goethe, y fue la primera sede del Parlamento alemán.

Para el visitante poco dado a los grandes paseos a pie, nada mejor que el Ebbelwei Express (expreso de la sidra), un antiguo tranvía que los fines de semana y los días festivos recorre su casco antiguo e invita a los pasajeros a degustar un trago de la tradicional Ebbelwei, la bebida nacional del Estado federado de Hesse.



De paseo

El recorrido, de aproximadamente una hora de duración aunque es posible bajarse en cualquier parada y retomar el paseo más tarde, permite contemplar el Ayuntamiento o Römer (símbolo del Fráncfort tradicional, con más de 500 anos de existencia), la Hauptwache o Casa de la Guardia (un bello edificio de estilo barroco, originalmente construido en 1729) y el zoológico municipal, entre otros puntos de atracción.



Sitios interesantes

Otros lugares interesantes son la Alte Oper (viejo teatro de la ópera), la Goetheturm (la torre de madera más alta de Alemania) y, ya que hablamos del autor de 'Fausto', la Goethehaus und Goethemuseum (casa y museo de Goethe), una fiel reconstrucción del lugar en el que nació el escritor en 1749.

Quienes quieran degustar con calma un vaso de Ebbelwei y conocer a fondo el Fráncfort histórico, nada mejor que el Sachsenhaussen, un tranquilo barrio de estilo medieval, plagado de tabernas y restaurantes, que, además, es famoso por su riqueza museística.

Allí está el Museumsufer, más de una docena de museos repartidos a lo largo de la orilla del Main, entre los que destacan los de Cine, Arquitectura y Artes Aplicadas.

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