Williams completa segundo “Serena Slam”

La tenista estadounidense celebró su sexto Rosewater Dish sobre el césped sagrado de Wimbledon, luego de superar a Garbiñe Muguruza por parciales de 6-4 y 6-4. Cortesía
La tenista estadounidense celebró su sexto Rosewater Dish sobre el césped sagrado de Wimbledon, luego de superar a Garbiñe Muguruza por parciales de 6-4 y 6-4. Cortesía

Con sufrido final, la tenista estadounidense Serena Williams celebró su sexto Rosewater Dish sobre el césped sagrado de Wimbledon, luego de superar a la aguerrida española Garbiñe Muguruza por parciales de 6-4 y 6-4.

Pese a ceder su servicio en el primer “game” del encuentro y de desperdiciar dos chances previas de sacar para campeonato, la mandamás del circuito femenil logró arrasar con los cuatro Grand Slams de forma consecutiva, por segunda ocasión en su carrera y sumó su trofeo 21 en eventos de este calibre.

De entrada, la debutante en instancias definitivas de Majors le arrebató el saque para demostrar que los nervios por su inexperiencia estaban más que maniatados; pero en el octavo juego, comenzó el resurgir de la norteamericana para nivelar los cartones.

Por primera vez en el día, Williams tomó el control del marcador en el 5-4 y no pudo tener más suerte en ese turno de devolución, ya que Muguruza cometió una dolorosa doble falta que derivó en “set point” para su contrincante y, a la postre, significó perder la manga de apertura.

Confirmada la ventaja, la máxima preclasificada metió el pie en el acelerador y pronto se colocó 5-1 arriba, sólo bastaba con brindar la estocada final a una irreconocible “Garbi” que seguía encerrada en el lamento por desperdiciar la ventaja en el primer capítulo.

Así pues, Serena se dispuso a sacar para añadir un nuevo cetro a sus vitrinas, pero entonces reapareció la garra de la española y recuperó uno de los “breaks” con contundente racha de cuatro puntos.

Instantes después hizo sus deberes y comenzó a desesperar a su adversaria, que se reprochaba no cerrar a tiempo; pero el destino le trajo una nueva oportunidad de sellar todo con su servicio, muy por debajo de la eficiencia que suele imprimirle.

Muguruza, consciente de que no tenía nada que perder, repitió la dosis, 0-40 y ruptura, con lo cual le prohibió una vez más el camino fácil a la estadounidense.

Con el pulso de vuelta, la oriunda de Venezuela quiso corroborar la trepidante reacción, pero no contaba con que Serena se fajaría para cerrar todo desde la devolución, con grandes tiros desde el fondo e incluso una bola de “Garbi” que apenas salió por centímetros.

En la otra cara de la moneda, la veterana de 33 años de edad brincó de emoción para recibir los honores, como si se tratara de una ocasión inédita para ella; el Abierto de Estados Unidos en 2014 aunado al Australian Open y Roland Garros obtenidos esta temporada.