Ciudad de México * El Universal. Yuri Foreman es un púgil de origen israelí y cursa estudios hebraicos con la intención de convertirse en rabino, pero lo interesante es que apenas el pasado sábado se convirtió en el primer judío campeón en peso superwelter de la AMB.
Foreman venció por puntos al puertorriqueño Daniel Santos, quien defendió por segunda vez su corona y se prepara para aprender a la perfección el Talmud, el libro sagrado de los judíos, su manual.
La historia de Yuri empieza hace 29 años en Gomel (Bielorrusia), donde nació y creció en un apartamento de dos habitaciones junto a sus padres, su abuela, su tío, su tía y el hijo de ésta.
El ahora campeón superwelter siempre fue el blanco de bromas y golpes durante su niñez, al no tener el talento necesario en la Natación, por lo que sus compañeros lo tomaban como burla. Al percatarse de que sufría con esos maltratos, su madre decidió inscribirlo a un club de Boxeo para que aprendiera a defenderse.
Con el derrumbe de la URSS, la familia opta por buscar una vida mejor en Haifa, como tantos otros judíos rusos. No emigran por motivos religiosos; sólo quieren mejorar sus condiciones.
A los 15 años sueña con ser campeón del mundo, se proclama en tres ocasiones campeón de Israel y cuando fallece su madre a causa de una hepatitis, decide, con 18 años, hacer las maletas para labrarse un futuro en los cuadriláteros de Estados Unidos.











