Zona de Super Bowl XLVI con Patriotas

"Indianápolis * Agencias. Llegó el primer protagonista a la sede del Super Bowl XLVI. Los New England Patriots arribaron a Indianápolis el domingo por la tarde, para arrancar sus preparaciones de cara a su enfrentamiento del domingo 5 de febrero contra los New York Giants, por el trofeo ""Vince Lombardi"".

El viaje desde Foxborough hasta Indianápolis se llevó cerca de una hora con 40 minutos, pero la travesía de los Patriots hasta ahí tomó mucho más. New England arrancó la campaña del 2011 cargado de dudas y escepticismo. ""¿Se habrá acabado la magia Bill Belichick-Tom Brady?"", fue una pregunta recurrente, pero poco menos de cinco meses más tarde, el entrenador en jefe y su mariscal de campo estelar son la dupla más ganadora en la NFL, apuntando a la consecución de su cuarto anillo de campeonato.

Los Patriots disiparon esas dudas, ganando 13 partidos para colocarse primeros en la siembra de los playoffs de la AFC, antes de sacarse del camino a los Denver Broncos y Baltimore Ravens para alcanzar el séptimo Super Bowl en la historia de la franquicia.

Ahora la pregunta se vuelve: ¿les alcanzará para ese ansiado cuarto ""Lombardi""? Un breve recorrido en la línea del tiempo de New England ayudará a comprender mejor el momento en el que llegan a Indy.

Los Patriots vencieron en la Semana 1 a los Miami Dolphins, por 38 a 24 de gira, donde Brady lanzó para 517 yardas para conseguir el quinto mayor total en la historia de la liga, y en la siguiente jornada repitieron la dosis venciendo a los San Diego Chargers en Foxborough por 35 a 21.

Luego vino una derrota que sembró más interrogantes en este club, por 34 a 31 ante el que en aquel entonces era el equipo sensación de la NFL, los Buffalo Bills. Brady lanzó cuatro pases de anotación, pero también fue interceptado en cuatro ocasiones, y tomaron fuerza los rumores de que los Pats podrían estar acabados.

Después del tropiezo, llegaron tres victorias al hilo: por 31-19 sobre los Oakland Raiders, por 30-21 sobre los New York Jets, y por 20 a 16 sobre los Dallas Cowboys, la primera vez en la campaña que no superaron la marca de las tres decenas de puntos. A eso le siguió la jornada de descanso y dos descalabros, obligando nuevamente a que se intensificara el volumen de los murmullos de escepticismo.

Los Pittsburgh Steelers les pegaron por 25 a 17 en la Semana 8, y una semana más tarde, los Giants se metieron a Foxborough para derrotarlos por 24 a 20 en un emocionante duelo que se definió en los últimos instantes, con pase de anotación de Eli Manning a Jake Ballard con 15 segundos por jugar.

Los Patriots no bajaron los brazos, y no volvieron a perder en la campaña. Hilaron ocho triunfos al hilo para cerrar la temporada regular, anotando en todos menos en la victoria sobre Miami de la Semana 16, más de 30 puntos.

Tras una jornada de descanso en la Ronda de Comodines, desmantelaron a los Broncos en la Ronda Divisional, y en el Juego de Campeonato sobrevivieron al embate de los Ravens. Por quinta ocasión en 11 temporadas, aparecen en el gran escenario del súper domingo.

Sin embargo, eso no exime a New England de dudas. La mayor hasta el momento, sin lugar a dudas, debe ser el estado del tobillo del ala cerrada estelar, Rob Gronkowski. Para una franquicia conocida por la poca y nula información sobre lesionados que suelen hacer llegar a los medios, este domingo fue otro día de negocios.

En su primera aparición ante reporteros en Indianápolis, se le preguntó a Belichick por el estado de Gronkowski, luego de que fuera observado portando una bota protectora al descender de la aeronave que transportó al equipo. ""Está día a día"", respondió de una manera seca Belichick, sin ninguna intención en elaborar sobre el tema.

La consigna fue clara para el resto del equipo, aparentemente. ""Ni siquiera sabía que estaba lastimado, a decir verdad"", dijo el guardia Logan Mankins -uno de los seis jugadores de la franquicia disponible para los medios después de Belichick-, en tono de broma, pero claramente alineado al modo de hacer las cosas de su entrenador en jefe.

El receptor abierto Wes Welker dijo un poco más; ""Si está allá afuera, es un chico duro y realmente no me preocupa modificar lo que hacemos ofensivamente. Vamos a tenerlo allá afuera, y será una fortaleza. No creo que cambie el plan de juego"".

"