Madrid. * EFE. Hace más de cien anos se estableció un Campeonato del Mundo alternativo, en el que incluso Espana ya ha ganado el título en varias ocasiones y que en la actualidad posee Uruguay tras arrebatárselo hace sólo tres días a Rumanía. La idea original la tuvo un periodista escocés, en el ano 1967. Se enfrentaban en un partido clasificatorio para la Eurocopa, Inglaterra, campeona del mundo un ano antes, y Escocia, una selección que, pese a disputar ya ocho fases finales de la Copa Mundial de la FIFA, jamás ha logrado superar la primera ronda. Quizá motivado por esas frustrantes participaciones mundialistas, este desconocido redactor quiso borrar de un plumazo todas las desgracias históricas de su selección y proclamó, con bastante lógica por cierto, que si Escocia era capaz de derrotar en el mismísimo Wembley al vigente campeón mundial, zQuién, sino los propios escoceses, podrían ser proclamados como nuevos campeones? zAcaso no es ese el sistema que se ha usado toda la vida en el mundo del Boxeo, donde el defensor del título ha de poner en juego su corona ante un aspirante legítimo, a riesgo de perderlo todo en un único combate? Escocia ganó aquel histórico partido en la guarida del eterno rival y ante 99.000 anonadados espectadores. La selección de la cruz
blanca era la nueva campeona del mundo, aunque lamentablemente para ellos, sólo de manera oficiosa. A raíz de aquel artículo, pero 36 anos más tarde, se creó la UFWC (Unofficial Football World Champions), una asociación que se ha encargado de reconstruir toda la historia del Futbol, desde sus orígenes, con un sistema enormemente curioso y atractivo. Se parte del primer encuentro de la historia entre selecciones nacionales, un Inglaterra Escocia, disputado el 30 de noviembre de 1872, y, a partir de ahí, el ganador es proclamado campeón del mundo, título que defenderá en su siguiente partido, oficial o amistoso, sea cual sea el rival de turno. Como aquel primer encuentro internacional acabó en tablas, la serie comenzó realmente en el siguiente partido, disputado el 8 de marzo de 1873, y con idénticos contendientes.











