Verónica Huesca * CP. Chiapas es una entidad que se distingue en el país por su variedad y calidad artesanal; por esta la razón, el Ayuntamiento de Tuxtla Gutiérrez inauguró el viernes 15 de diciembre, la 1S Expo Artesanal del Estado de Chiapas, que permanecerá hasta el día 20 de este mes en la explanada del Palacio de Gobierno.
Las artesanías de nuestra entidad son tan diversas como la pluralidad étnica que existe en Chiapas, pues cada grupo originario ha aportado su espíritu creativo.
De tal forma que del pueblo tzeltal proviene la alfarería, que consiste en el modelado del barro a través del secado, molido, tamizado, remojado y apaleado de este material. Del mismo origen es la lapidaria, milenario arte del grabado en piedra.
El ámbar, tradición
milenaria
Por su parte, los tzotziles han heredado el trabajo del ámbar, producto de la resina del legendario árbol de himenaea y el paso de 50 millones de anos, los cuales han creado esta sofisticación de la naturaleza. Este grupo étnico ha contribuido además con la metalistería, trabajo artesanal en hierro que ha estado ligado a Chiapas desde la época de la colonia. Por otra parte, en la juguetería ofrecen una vasta e interesante producción que lleva el sello artístico de lo autóctono y se distingue por la ingenuidad y belleza de sus formas y el extraordinario ingenio de sus mecanismos.
De este pueblo originario también proviene la talabartería que en Chiapas jugó un papel importante durante el siglo XVI.
En San Cristóbal de Las Casas existe toda una tradición en la elaboración de artículos de cuero como bolsas, cinturones, carteras, huaraches, entre otros. Los tzotziles también trabajan los tapetes anudados a mano, tejiendo nudo por nudo, con técnicas y disenos mayas que han perdurado por siglos.
Los tojolabales, por otro lado, emprenden la labor artesanal de origen prehispánico de la cestería, enriquecida con nuevas técnicas y combinaciones de materiales, implementadas desde la conquista.
Los instrumentos chiapanecos como tunkules, timbales, silbatos, sonajas, flautas y raspadores forman parte del legado artesanal de los zoques. De igual forma está presente la jarciería, es decir, el tejido de fibras suaves de origen vegetal ligeramente retorcidas que se ve en hamacas, redes, morrales, cordeles, bolsas y mecapales. Sobresalen además, la laca y la talla en madera.











