50 AÑOS A TRAVÉS DE MANUEL SUASNÁVAR

50 AÑOS A TRAVÉS DE MANUEL SUASNÁVAR

Manuel Suasnávar Pastrana, un pintor que este 2015 celebró 50 años de ejercer esta profesión, tiene una temática muy particular en sus pinturas, en las cuales siempre hay cierto misticismo por los colores que maneja, manteniendo sombras opacas que dan pie a obras mitológicas, a cierto paisaje que conlleva a dejarse envolver por historias muy conocidas en Chiapas, tal como la llegada del primer automóvil de México.

El artista nació en la Ciudad de México, pero al igual que muchas personas, se enamoró de la historia, de los paisajes y de la cultura de Chiapas a su llegada, en la década de los 80.

Cursó sus estudios profesionales, al igual que otro maestro de la plástica chiapaneca, Rodolfo Disner, aunque con técnicas distintas, en la Escuela Nacional de Artes Plásticas (San Carlos), en la generación 65, 3 años antes de que sucediera la matanza de Tlatelolco, situación que le cambió la vida.

1977

La primera exposición individual que se aventuró a presentar fue en Acapulco en la casa de la cultura y se llamó “El pensamiento mágico de la pequeña burguesía”, con un total de 25 cuadros, en el año de 1977. Fue hasta 1984 cuando el Congreso del Estado de Chapas abre las instalaciones para albergar su primera exposición individual en esta entidad, titulada “Dibujos de Manuel Suasnávar”, con un total de 15 obras hiperrealistas.

1990

En el año de 1990, Manuel realiza una de sus obras más conocidas, el mural Génesis e historia de los hombres del maíz. Este mural fue expuesto en la Casa Estudio Diego Rivera en San Ángel, Ciudad de México, con motivo del 176 aniversario de la Anexión de Chiapas a México, en el museo citado, en el año de 1995. Sobre esta obra la entonces directora del museo de Estudio-INBA, Blanca Garduño Pulido, escribió algunas líneas en las que señaló que cada día que pasa, cada mes, cada año Manuel Suasnávar es el mismo joven inquieto que se inició en el universo de la pintura mexicana 30 años atrás y que a la vez cada año que transcurre es otro.

1995

El artista chiapaneco (por adopción y vocación) incursiona brillantemente en la pintura mural elaborando entre los años de 1988-1989 Génesis e historia de los hombres del maíz mural tríptico en acrílico sobre gesso, pintados sobre tableros transportados con perfil de fierro, concreto, cal y arena, en la escalera del Palacio Municipal de Comitán de Domínguez, Chiapas, donde narra elocuentemente la historia de Chiapas, a partir de la creación del “hombre del maíz” (Halach Uinic), hasta el destino trágico de Belisario Domínguez, prócer chiapaneco y mexicano de la libertad de expresión y de la legalidad constitucional, dice Blanca Garduño.

“Después de 30 años de labor creativa, rica y variada, se descubre la obra de Manuel, además del cambio permanente de la búsqueda incansable de nuevos horizontes para la expresión plástica y poética: que es un artista de arraigadas raíces nacionales. Un creador que vivencia y asume la pluriculturales rostros de México. Algunas abordando el discurso histórico en los muros y otras dando rienda suelta a su imaginación transformadora, a su creatividad comunicativa en su prolífera obra de caballete”, escribió Garduño en el año de 1995.

2000

Para el año 2000 el Consejo Estatal para la Culturas y las Artes de Chiapas, cuyo director general era Mario Uvence Rojas, presentó la exposición “Huella en la mirada”, compuesta por un total de 11 obras, según el catálogo de la exhibición, el cual contó un texto realizado por el maestro Ricardo Cuéllar Valencia.

“Lograr dar vida en un lienzo a los seres que viven en nuestra fantasía, en los mitos, tradiciones, y leyendas es la tarea que se ha impuesto nuestro pintor que ha fin de cuentas no es más que un poeta que por medio de los colores nos hace ver, oír, gustar, palpar, aspectos de la más auténtica tradición de lo que constituye la identidad chiapaneca”, señala Cuéllar Valencia.

“Manuel es un pintor de tierra caliente y por lo tanto la geografía y los elementos recurrentes salen de ese entorno. Los parachicos son una tradición de la tropical Chiapa de Corzo. El río Grijalva-que sesga Chiapa de Corzo cargado de historias y leyendas recorre con una profunda serenidad varios trabajos del pintor; su oficio y destreza lo colocan en un lugar privilegiado en la plástica mexicana universal”, agrega.

2003

El 26 de junio del 2003 la LXI Legislatura del Congreso del Estado de Chiapas acogió la exposición “Color y luz de un suspiro. Sinfonía Cromática en 17 cuadros”, que permaneció hasta el 17 de julio del 2003.

En ese entonces el pintor señaló: “Mi pintura no es más que un autorretrato. En ella se expresan mis limitaciones, muy numerosas es verdad, y mis escasos aciertos también estarán presentes, empero, nadie podrá escatimar el color enamorado y el alma de framboyán que tiene esta pintura; nadie que este afinado con un suspiro en forma, color y luz, que les traigo hasta esta casa del pueblo chiapaneco”.

2006

Cuando el poeta Óscar Oliva fue director general del Consejo Estatal para la Culturas y las Artes de Chiapas, allá por el 2006, esta institución abrió sus puertas para albergar la exhibición “El color encarnado. Huella de Chiapas en la pintura de Manuel Suasnávar”.

Fueron alrededor de 27 obras las que se expusieron, según el catálogo de la muestra, y en la bienvenida que da el Consejo Estatal, dice que el maestro ha dicho en anteriores ocasiones que un cuadro es la continuidad del anterior; de ahí su condición de estelar, con plenilunios y oberturas cósmicas. En su pintura el tiempo y el espacio cobran una dimensión etérea, sin ánimos folcloristas, sino más bien ofertada en harás de sus personajes encantados, asidos a un sortilegio, en tránsito de la ensoñación o embelesados por la ruta del color.

2011

En la sala Mural del Congreso del Estado de Chiapas, del 15 al 30 de junio del 2011, se presentó la exposición “Recuento. Selección de la obra reciente”, con la cual el pintor llegaba a los 46 años de trayectoria.

El escritor chiapaneco Mario Nandayapa escribió unas líneas en torno a la obra de este pintor: “Manuel muestra en estos cuadros que el mundo es algo más que un universo y que la intimidad con él no precisa de ‘objetos’ sino que gozan de las simples cosas (que para Manuel, no suelen ser cosas simples)”.

2015

Tras su paso por las ciudades de San Cristóbal de Las Casas y Comitán de Dominguez, las obras del maestro Manuel Suasnávar Pastrana llegaron a Tuxtla Gutiérrez Chiapas.

La Galería de Arte Contemporáneo del centro cultural Jaime Sabines resguardó los cuadros, con lo cual el director del Consejo Estatal para las Culturas y las Artes de Chiapas, Juan Carlos Cal y Mayor Franco, dio la bienvenida a este creador.

Fueron 50 obras las que integraron la exposición “Huella en la mirada”, que ese año también viajó a Brasil para ser exhibida en en el espacio cultural Ary Barroso, con la asistencia de la embajadora de México en Brasil, Beatriz Paredes Rangel.