A la alza| el valor de la cultura en todo México

"México * Agencias. El valor económico de la cultura en México puede alcanzar 7.8 por ciento del producto interno bruto (PIB), según el investigador Ernesto Piedras, con cifras derivadas del peso que le asigna el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) a este sector.

Durante décadas, el valor de la cultura solía medirse a partir de las ganancias que podía generar, pese a la ausencia de mediciones que permitieran conocer sus contribuciones al ámbito de la economía general de un país, lo que poco a poco comienza a cambiar al establecerse mecanismos que permiten analizar su impacto en la vida económica.

Investigadores como el economista Ernesto Piedras y Néstor García Canclini han contribuido a la aceptación de las industrias culturales y creativas como un sector de actividad económica, con personalidad propia y de gran importancia por su participación en el producto interno bruto; su alta productividad brinda al país ventajas competitivas en la interacción comercial con el resto del mundo.

Contra lo que piensan la mayor parte de los economistas y los administradores de empresas, cifras de ambos investigadores señalan que el arte y la cultura representan alrededor de 7.3 por ciento del PIB: ""Las industrias culturales agregan valor económico y social a naciones e individuos"", asegura Piedras, para quien resultan indispensables tanto la promoción y el mantenimiento de la diversidad cultural, como el aseguramiento del acceso democrático a la cultura.

""Las industrias culturales tienen esta doble naturaleza cultural-económica, y participan en la economía en términos de la creación y de la contribución del empleo al PIB.

""En el aspecto cuantitativo es una industria muy importante: después de la maquiladora y petrolera, la cultural es la tercera más importante del país si tomamos en cuenta que la turística suma en su participación un porcentaje significativo de lo que aportan los activos culturales.""

Como un ejemplo de lo anterior, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) tiene una forma de medición a partir de lo que denomina unidades económicas: un banco es una empresa, pero tiene un número muy grande de sucursales y cada una de ellas es una unidad económica que tiene impacto en la generación de empleos y requiere inversiones.

""Para México, el INEGI contabiliza algo así como cuatro millones de unidades económicas, lo que refleja un peso importante de la cultura en la actividad económica"", a decir de Piedras.

Con ese 7.3 por ciento de participación en el PIB, las industrias creativas superan a sectores como los de la construcción, la industria textil y hasta la automotriz: ""Su participación aumentaría si se toma en cuenta la proporción de turismo exclusivamente cultural, porque al menos una quinta parte del valor generado en la industria turística es consecuencia del efecto multiplicador de las industrias culturales y creativas"".

Ya desde el informe Creative Economy 2008 de la Organización de Naciones Unidas, México es uno de los 20 principales exportadores en el mercado global de productos creativos, alcanzando inclusive el sexto lugar entre los países en desarrollo. De hecho, México es el único país latinoamericano entre los primeros 20 a nivel mundial.

A partir de las estimaciones de Ernesto Piedras, quien ha asesorado en el tema al Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, las industrias creativas representan 7.6 por ciento de las importaciones totales y 12.7 por ciento de las exportaciones, lo que refleja un superávit para un país de balanza comercial deficitaria en general.

En la generación de empleos, las industrias creativas reflejan una tendencia creciente que representa 3.66 por ciento, lo que significa alrededor de un millón 600 mil empleos, ""un sector con una productividad equivalente al doble de la promedio nacional, con alto potencial para la generación de empleos"".

Como parte del Programa Sectorial de Cultura 2012-2018, el secretario de las Culturas y las Artes de Oaxaca, Andrés Webster Henestrosa, desarrolló un análisis de la economía cultural del estado, la que representa 6.5 por ciento de la economía local y más de 7 por ciento del empleo.

Se trata de ofrecer un diagnóstico acerca de la economía cultural desde las industrias manufactureras; servicios de esparcimiento, culturales, deportivos y otros servicios recreativos; información en medios masivos; servicios profesionales, científicos y técnicos.

El reto es dar a la cultura un lugar definido y propio en las economías estatal y nacional, y al mismo tiempo definir sus aportaciones al desarrollo del estado mediante indicadores reales que ayuden a tomar decisiones con base en evidencias y números sustentados, en palabras de Webster Henestrosa.

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