A la vuelta del silencio: amor, desamor y muerte

A la vuelta del silencio: amor, desamor y muerte

Quién no recuerda la imagen de aquel niño sirio que yacía a la orilla del mar. Su nombre era Aylan Kurdi. La imagen de su cuerpo inerte fue viralizada en redes sociales y luego retomada por varios medios nacionales e internacionales. Todo el mundo fijó su mirada en el infierno que vive aquel país, y esa imagen llegó también a Víctor Hugo López Cancino, quien consternado ente la fatalidad escribió un poema.

El autor conoció otro caso similar al de Aylan, pero este tiene un futuro prometedor, ya que el niño aún vive. Relata Víctor Hugo que a él le toco convivir con este pequeño que tenía cáncer y VIH. Lo conoció en el punto más álgido de su enfermedad, cuando se pensaba que el niño no la libraba; afortunadamente, el pequeño es una clara señal de que los milagros existen, porque hoy en día sus cargas virales son pocas y el cáncer han logrado detenérselo.

Los dos poemas vienen en el tercer libro de Víctor Hugo López Cancino, titulado A la vuelta del silencio y publicado por el Consejo Estatal para las Culturas y las Artes de Chiapas en la colección Las Alas del Sueño.

Pese a contener dos poemas con temática social, realmente el libro es un compendio de piezas que primordialmente hablan del amor, el desamor, la vida y lo que pasa después de la vida, ya que el ser humano durante su paso por este lugar se encuentra con tres cosas: el amor, el desamor y la muerte. “Obviamente, algunas de las cosas me las he imaginado, porque yo no me he muerto, pero varias circunstancias de mi vida las he plasmado en mis poemas”, señala.

Sobre sus versos dedicados a los niños, dice que no precisamente tienen que ver con el amor o el desamor, pero que sí con el silencio, pues explica que él asocia el silencio con la falta de oportunidades, así como con la duda y la muerte.

En el caso de Aylan Kurdi, manifiesta que el silencio del niño se dio en la playa junto al mar, cuando salía de su país debido a los conflictos sociales que este enfrentaba. “Ahí fue el silencio de él. Ahora sí que solo el mar pudo agarrarlo como ofrenda; pero detrás de esa muerte hay muchas circunstancias que siguen siendo actuales, como los problemas de Siria”, refiriere.

“Entonces, ¿cuántas voces se callan? No porque dejen de hablar sino porque los callan. Aproveché en este poemario de A la vuelta del silencio para meter este tipo de poemas que siento que de alguna u otra manera están englobados en el tema”, añade.

Sobre el título de esta obra, comenta que se debe a que cuando uno calla, de manera voluntaria o forzada, si uno va más allá, tiende a trascender, ya que piensa que hay algo más allá de la muerte, y lo que él ve en sus poemas es la forma de darle vuelta a los problemas y a las circunstancias, de enfrentarlas y de atreverse a ver qué es lo que hay en la vida.

Este poemario nació a partir de poemas hechos de manera aislada, ya que Víctor no acostumbra a escribir sobre un tema en específico. “Tú vas escribiendo por aquí y por allá, de repente tienes una serie de poemas que puedes compilar y que los vas viendo como unidad temática, de tal manera que vas conformando un libro”, indicó.