La actriz Olivia Wilde reveló que alguna vez fue víctima de los prejuicios por los cánones sexistas que Hollywood impone a las mujeres que, como ella, tienen 30 o más años.
En el programa radial de Howard Stern, la neoyorquina, que actualmente tiene 32 años, confesó que fue una de las seleccionadas para las audiciones de la película “El Lobo de Wall Street”, de Martin Scorsese, estrenada en 2013), en la que buscaba quedarse con el rol de Naomi Lapaglia, la esposa del personaje protagónico a cargo de Leonardo DiCaprio.
Cuando hizo el “casting” tenía 28 años y le dijeron que había sido descartada por ser “muy sofisticada” para el papel, aunque finalmente por otra fuente se enteró de las verdaderas razones.
“Me dijeron que era muy sofisticada para el papel. Y yo me dije: ‘Bueno, eso no suena mal’. Me quedé fuera porque soy muy sofisticada. Pero luego supe que lo que en realidad dijeron era que estaba muy vieja”, advirtió.












