Mostrar la belleza del planeta pero a la vez retratar cómo la sociedad lo está destruyendo es lo que buscan los directores detrás de la serie de historia natural A perfect planet. Como si se tratara de una serendipia, la producción llegará este 2021 después de un año marcado por la pandemia del covid-19, lo que implicó que el papel de la naturaleza haya cobrado mayor atención.
“Estamos tratando de mostrar lo perfectamente que trabaja el planeta, cómo usa estas fuerzas de la naturaleza y cómo moldean la vida. Creo que la mayoría de la gente realmente no aprecia la especie de simplicidad en la forma en que el mundo entero funciona y que en los últimos 100 años hemos desestabilizado”, comenta el productor y director Huw Cordey.
La producción de BBC studios se estrenará en México en streaming. A través de cinco capítulos narrados por el científico británico y divulgador David Attenborough, el público explorará las cuatro fuerzas que permiten que la vida florezca: volcanes, luz de sol, clima y océanos, para terminar con un episodio dedicado a los humanos y su impacto en la tierra.
“Me parece interesante este sentimiento de que el tiempo serendípico en que la serie llega ha sido perfecto porque la pandemia nos ha mostrado y nos ha expuesto a nuestra vulnerabilidad pero al unirnos a ella creo que muchas personas han redescubierto o descubierto por primera vez el mundo natural”, resalta Huw, quien estuvo a cargo de dirigir el primer episodio “Volcanes”.
La serie se filmó en 31 países entre los que están Rusia, Guatemala y Brasil, a lo largo de cuatro años y muestra material visual como las laderas de los volcanes ardientes de Hawai y los páramos helados de la Isla de Ellesmere, así como especies animales como los flamencos africanos que cada año se reúnen alrededor de un lago volcánico para reproducirse.
El proceso de posproducción ocurrió ya cuando el Reino Unido entró en confinamiento por el covid-19, por lo que en el caso de sir David, de 94 años, utilizaron nuevas formas de grabar su voz en off, mientras que la música se terminó en Islandia, donde se reunió una orquesta de cuerdas para tocar en vivo.











