El narrador y ensayista Eduardo Antonio Parra (Guanajuato, 1965) aseguró que la generación de escritores anterior a la suya se apartó de la escuela de Juan Rulfo (1917-1986) y Gabriel García Márquez (1927-2014) porque la influencia y el peso de esos autores era muy grande. “En los años 90, nosotros ya habíamos asimilado de otro modo esas influencias”, comentó.
Entrevistado en el marco de la Fiesta del Libro y la Rosa 2017, en la explanada del Centro Cultural Universitario, donde participó en la mesa de diálogo “Juan Rulfo y García Márquez. Cómo escribir después de ellos”, junto a los escritores Mónica Lavín, Antonio Ortuño y Ana García Bergua, Parra recordó su propio caso.
Puso en relieve la transformación del quehacer literario en español a partir de la obra de Juan Rulfo y Gabriel García Márquez y cómo, desde su punto de vista, “al principio hubo numerosos imitadores, luego vino un alejamiento bastante prolongado, y posteriormente vinieron nuevas generaciones que comenzaron a asimilar toda la esencia de esas obras”.
Abrevaron, dijo a Notimex, del espíritu y conciencia de las obras de esos autores, pero no lo más vistoso ni los temas. “Rulfo y García Márquez, desde el inicio de sus respectivas carreras literarias, comenzaron a influir en numerosos escritores, siempre de diferente manera”, indicó.
Asimismo, detalló que influyeron de otra manera en las generaciones posteriores. ”No se parecen sus obras, pero sí se nota claramente esa escuela literaria en las técnicas y en el uso de lenguaje, entre otros elementos que conforman los textos”, añadió Parra, egresado de la sólida carrera de Lengua y Literaturas Hispánicas de la Universidad Regiomontana.












