Abren al público tres tumbas faraónicas

Con la apertura de estas tres tumbas se busca atraer turismo. Agencias
Con la apertura de estas tres tumbas se busca atraer turismo. Agencias

Tres nuevas tumbas de importantes autoridades estatales del Imperio Nuevo faraónico (1539-1075 a. C.) fueron abiertas hoy al público por primera vez en el Valle de los Reyes de Luxor, capital del Antiguo Egipto en esa época, que se suman a las otras atracciones para los turistas de la ciudad.

Situadas en la zona de Qurna Marai, en la orilla oeste de Luxor, donde se encuentra la principal necrópolis del Egipto faraónico, encierran en sus paredes la historia política y militar de ese periodo victorioso, ya que las pinturas y jeroglíficos relatan la labor de esos funcionarios, su vida diaria y sus hazañas bélicas.

El ministro egipcio de Antigüedades, Mamduh al Damati, inauguró los sepulcros y destacó la importancia de los mismos, así como el hecho de que fueran descubiertos en el siglo XX, pero sólo ahora han quedado listos para que el público los visite.

La tumba de mayor dimensión e importancia es la TT 40, perteneciente a Huwi, virrey del faraón Tutankamón para la región de Kush, el cual gobernaba los territorios del sur de Egipto (la Nubia) en su nombre. Los jeroglíficos del sepulcro atestiguan que trabajó en la corte del denominado “faraón niño”, en el siglo XIV a.C., según explicó a la prensa Al Damati.

Los otros dos sepulcros, más pequeños y humildes, están situados uno junto al otro y en ellos descansaban líderes religiosos de la XIX dinastía (1.295-1.186 a.C.).

El de Amón Im Inet (TT 277), que ostentaba el título de padre espiritual del palacio del rey Amenhotep III, dedicado a perpetuar el culto a este rey, solo posee una cámara funeraria.

El TT 278 pertenece a Amón Im Hep, sacerdote encargado de administrar el ganado del dios Amón Ra, y cuenta con un recibidor, además de la cámara.

El Ministerio de Antigüedades busca con la apertura de estos nuevos sitios arqueológicos atraer a más visitantes, en el marco de los esfuerzos de las autoridades egipcias por fomentar el turismo, que ha caído a niveles muy bajos desde la revolución de 2011.