La artista Cenyace Ballesteros ha decido caminar al lado de dos abuelos: el Taita Querubín Queta, chamán de máxima autoridad del pueblo cofán, y el marakame don Nacho, gran abuelo del Concejo de Ancianos wixárica.
Ese periodo le ha servido a la artista para crear su reciente exposición, que estará vigente hasta el 26 de marzo en el Museo de la Ciudad de Tuxtla Gutiérrez y la cual fue inaugurada el sábado 2 de marzo a las 19:00 horas.
Antes de la apertura de la muestra, Cuarto Poder pudo charlar con la creadora de estas 25 piezas que integran la exposición “El ser siendo”, que consiste en obra gráfica, destacando linograbados de mediano y gran formato, así como algunos murales creados sobre tela.
“La exposición se llama ‘El ser siendo’ porque es un desdoblar de un conocimiento propio sobre el caminar de varios abuelos en mi vida, como lo es el Taita Querubín Queta, que es un chamán de mucho poder y máxima autoridad del pueblo cofán, y de un marakame llamado don Nacho, gran abuelo del Concejo de Ancianos del pueblo wixárica, que son como los dos abuelos que han guiado mi vida espiritual”, relata la creadora.
Comparte que la muestra es una danza del espíritu que se va conociendo y reconociendo a través de la sabiduría de los abuelos, mediante imágenes creadas con la técnica del grabado, y que representan figuras como guacamayas, lobos y jaguares, que hacen reflexionar sobre el hecho de que la Tierra no es un objeto de explotación.
Las piezas que integran la muestra fueron creadas con la técnica del grabado, ya que Ballesteros menciona que este tipo de arte siempre ha estado ligado a movimientos de protesta.
“La gráfica siempre se ha ocupado para la reproducción de carteles revolucionarios de concienciación, pero digamos que mi revolución nace más de la espiritualidad, a través del amor. Yo no uso imágenes violentas, uso puras imágenes de amor, de Dios y de la conciencia”, aseguró.
Por otra parte, comenta que en la exposición hay piezas que fueron creadas hace uno o dos años, algunas de las cuales son de gráfica mural, un estilo poco explorado por los creadores.
“Hay piezas de dos metros cuadrados. De hecho, casi no hay gráfica de mural, son pocos los artistas que trabajan gráfica de mural y aquí hay piezas de dos metros cuadrados”, dijo.
Sobre sus procesos de creación, la artista oriunda del Bajío y que compartió aulas con Ramiro Jiménez Chacón en la Universidad Veracruzana, destaca que para algunas obras se tarda hasta 15 días o un mes.
La exposición “El ser siendo” se encuentra en el Museo de la Ciudad y permanecerá abierta hasta el 26 de marzo.












