Con su sede de Donceles 66 recuperada de un litigio y rehabilitada, el terreno de Coyoacán vendido y tras remontar la “dramática” reducción del 88 por ciento en el presupuesto que reciben de la Secretaría de Educación Pública (SEP), que enfrentan desde 2019, la Academia Mexicana de la Lengua llega a sus 150 años de vida con una “actividad plena” y las 36 sillas de sus miembros de número ocupadas.
“Es una de las instituciones más antiguas de México. El 11 de septiembre de 1875 se celebró la primera sesión de la Academia Mexicana, que nació con ese nombre. Su denominación como Academia Mexicana de la Lengua (AML) es más reciente, de 1951, porque no necesitaba de ninguna adjetivación”, explicó Gonzalo Celorio, director del organismo.
Es escritor y editor destacó seis características que posee actualmente esta asociación que ha organizado las jornadas conmemorativas “Siglo y medio de presencia en la vida nacional”, que se llevarán a cabo del 2 al 11 de septiembre en su sede ubicada en el Centro Histórico de la Ciudad de México.
Objetivo
Se trata de una institución prioritariamente dedicada al estudio de la lengua española en México y a sus relaciones con las lenguas del país. México tiene el mayor número de hispanohablantes, cerca de 130 millones; uno de cada cuatro hablantes del idioma es mexicano. “Es un organismo de vanguardia. Sus trabajos son de punta, tanto en la investigación como en la docencia. Tiene una gran vocación social. No somos unos viejitos ensimismados que solo se dedican a desempolvar palabras antiguas. No, está volcada a las actividades culturales, se publica un libro al mes en promedio, tenemos la colección La Academia para Jóvenes y está en imprenta el Diccionario Escolar del Español”, detalla. “La Academia Mexicana de la Lengua es abierta. No es ni impositiva ni autoritaria en términos lingüísticos. Y es a la vez tradicional y juvenil, porque su objeto de estudio, la lengua, es un organismo vivo, continuamente renovado. Una lengua cambiante, vigorosa y viva”, señala.
En rueda de prensa, la lingüista Concepción Company, directora adjunta de la AML, detalló que las jornadas pretenden dar a conocer qué es la Academia, qué le preocupa, qué hilos conductores tiene. “Es una institución cultural que busca crear mejores sociedades, más informadas. La lengua es nuestro soporte de visión del mundo. La herramienta que hay que entender y cuidar. El español de México es el responsable del 25 por ciento de aportaciones para hacerla una lengua internacional, policéntrica, multinormativa, no está asociada ni a etnia ni a raza. Vamos a reflexionar sobre todo esto”, indicó.
La primera mesa, “Pasado, presente y futuro de la Academia Mexicana de la Lengua”, se llevará a cabo el 2 de septiembre, a las 11:00 horas, con la participación de Celorio, Company, Adolfo Castañón y Liliana Weinberg.
Celorio adelantó que, más que una memoria impresa por los 150 años, planean subir a su plataforma virtual todas las jornadas de la Academia, para que la gente pueda verlas.
La sede de Donceles 66 luce un retrato del poeta Carlos Pellicer, del ecuatoriano Oswaldo Guayasamín, que les acaba de donar Juan Pellicer López, sobrino del bardo tabasqueño.