Mientras esperaban a que Donald Trump llegara al escenario en un acto de campaña en Exeter, Nueva Hampshire, sus seguidores escucharon algunos éxitos de Adele.
El hecho no le gustó a la cantante británica, Legalmente, el candidato republicano ha pagado por el derecho para usar prácticamente la música que quiera, siempre y cuando lo haga correctamente.
Expertos en derechos de autor afirman que las campañas no necesitan el permiso de los artistas para tocar sus canciones en los eventos, siempre y cuando cuenten con una licencia ASCAP y BMI.












