Vicente Quirarte Castañeda, el poeta, dramaturgo, cronista, profesor e investigador de la UNAM y miembro de la Academia Mexicana de la Lengua y de El Colegio Nacional, falleció a los 72 años, en la Ciudad de México. El apasionado de la literatura de lengua inglesa con autores como Óscar Wilde y Herman Melville, y fervoroso admirador y relator de la Ciudad de México, deja un gran legado en las letras mexicanas e iberoamericanas que supera las 60 obras literarias en diversos géneros.
En junio de 2025, en una conversación, a propósito de ser galardonado con el Premio Nacional de Artes y Literatura 2024, a su trayectoria, Vicente Quirarte afirmó: “La muerte es un gran enigma, pero también es una aceptación de la vida. Nacer es empezar a morir, ya estamos muertos. Lo que hacemos es vivir la vida como nos está dado hacerlo”.
Instalado en su casa ubicada a unos minutos de su Alma Mater, la UNAM, el escritor dijo también que la poesía era para él la esencia: “Uno se pasa toda la vida buscando esos versos que concentren todo lo que la humanidad siente porque finalmente uno escribe lo que los demás sienten, uno solo pone la mitad, el lector completa el ciclo”.
Su gran pasión, las letras
El escritor nacido en la Ciudad de México, el 19 de julio de 1954, era un amante absoluto de la poesía; señalaba que todos los géneros confluyen en un centro común que es la poesía. Y esa virtud la resalta Gonzalo Celorio, director de la Academia Mexicana de la Lengua, quien además de manifestar su “profundo pesar por la muerte temprana de mi querido amigo y compañero Vicente Quirarte”, refiere que “el mundo literario de Vicente Quirarte es un mundo verbal muy fino, muy agudo, muy sensible. Y yo diría que es una de las voces poéticas más importantes de la literatura mexicana contemporánea”.
Agrega que Quirarte tuvo dos frentes importantes. Uno, el de la creación literaria; y otro, el de la función académica institucional.
Trayectoria
“Como creador fue un hombre muy, muy productivo. Su bibliografía rebasa los 60 títulos en géneros muy distintos. Fue predominantemente un gran poeta, pero también un enorme ensayista e incursionó también en el género dramático... además destaca su función pública en instituciones en las que colaboró de manera muy comprometida. Fundamentalmente, la Universidad Nacional Autónoma de México, fue director del Instituto de Investigaciones Bibliográficas, de donde dependen la Biblioteca y la Hemeroteca Nacionales, y fue un maestro muy importante en la Facultad de Filosofía y Letras”, afirma Celorio.
Por su parte, el exrector de la UNAM, Juan Ramón de la Fuente, expresó: “La muerte de Vicente Quirarte representa una pérdida muy sensible para la cultura y la literatura nacionales. Gran universitario, de pluma muy fina. Descanse en paz”.
Rosa Beltrán y Adolfo Castañón, escritores, amigos y compañeros de Quirarte en la Academia Mexicana de la Lengua, celebran su pasión por la literatura y por la vida; dicen que era una persona buena, un académico ejemplar, gran gestor cultural y funcionario, “un artesano de la palabra y alquimista de la letra”, como lo define Castañón.
Ambos celebran su gran sentido del humor. “Era un hombre de cultura”, asegura Beltrán, quien cita su libro La invencible, “un libro muy bonito y muy duro porque habla de su relación con el padre; es autobiográfico, está escrito a corazón abierto”.












