La Sociedad de Escritores y Poetas Chiapanecos presentó la noche del viernes el poemario Afonía, ópera prima de Mariel Armendáriz en la que vuelca emociones que identifican al lector con ella, con otros, consigo mismos, en poemas breves, sencillos pero contundentes.
El libro fue presentado en el Museo de la Marimba en compañía de Rocío Zenteno, directora del recinto; Víctor Hugo López Esquinca, presidente de la Sociedad de Escritores y Poetas Chiapanecos; la poeta Lorena Esteban López, “Paloma”, originaria de Huixtla y con una carrera poética ya consolidada; además de la participación especial de Marco Antonio Armendáriz, hermano de la autora, quien amenizó el evento con su voz y guitarra acústica.
“Fui de ti” y “Ceño roto” fueron dos de los poemas que se escucharon en la velada; mientras que Marco Antonio, el orgulloso hermano de la poeta, brindó las canciones “Sin tu latido” y “Contigo aprendí”.
Afonía es el resultado de siete años de escritura y un proceso editorial de un mes, cristalizado en 46 páginas con 35 poemas de dos o tres estrofas en promedio.
Lo más difícil de hacer el libro fue dar el salto; decir “ahora sí lo voy a hacer”, según comentó en entrevista Mariel Armendáriz, quien destacó que si bien ya ha participado en antologías, este es su primer trabajo en solitario.
Entre la escuela y otros deberes, el libro siempre se retrasaba, pero una vez dado el primer paso, quiere continuar por esta senda, pero sin dejar de tallerear, pues ella considera importante seguir mejorando.
El título viene precisamente porque le costó decidirse y mostrar su trabajo: la “afonía” era lo que tenía para hacer escuchar su voz poética, según confesó Armendáriz.
Su afición por la literatura la llevó a escribir poemas, y aunque en un principio las influencias que tuvo eran notorias, incluso en la forma de escribir, al usar métrica, ahora ha encontrado su voz a través del verso libre, algo que ha logrado en gran parte por los talleres en la Sociedad de Escritores y Poetas Chiapanecos.












