"Verónica Huesca * CP. La completa armonía y estabilidad del ser forman parte de la exposición plástica ""Ahura"", de Ramón de Dios, que fue inaugurada en días pasados en el Centro Cultural de Chiapas ""Jaime Sabines"".
La muestra consta de 52 piezas hechas bajo la técnica de acrílico y óleo sobre tela y madera en pequeno, mediano y gran formato.
""Es un proceso que va desde la etapa pre-natal hasta mi madurez. En la primera se muestran mis sentimientos y emociones; luego viene la etapa de la ninez, la juventud y posteriormente las vivencias del presente"", explicó el autor.
La colección es informalista en su gran mayoría, aunque en algunas piezas predominan las figuras geométricas; la gestualidad, como indica el autor, es importante al ser parte de lo que un artista percibe desde dentro.
Ramón de Dios ha transitado por un continuo proceso de indagación de lo mítico y lo simbólico. ""Ahura"" es una palabra de la filosofía sufí, que proviene de la cultura árabe. ""De hecho, el apellido de Dios es árabe. Es la purificación, la parte mas bella y sublime del amor, el amor como el encuentro consigo mismo, con la pareja y con Dios; es decir, todo en equilibrio"", agrega el artista.
Asimismo, cuenta que toda la serie de piezas pictóricas surgieron a partir de cuatro obras, mismas que creó durante diciembre y febrero de este ano. El resto fue hecho en abril, e incluso, las últimas fueron producidas en tan sólo tres días. El tiempo que le lleva pintar depende de qué tan bien planteados estén los lineamiento.
""Tienes que fijarte en una cuestión, en qué es lo que quiero hacer, tener el pretexto, el texto y el contexto. Aquí, el pretexto fue el amor, el texto la persona y la pareja, mientras que el contexto es la sociedad, qué pretendo con ello. Me molesta que todos hagan elucubraciones o prejuzguen a las personas y las estereotipen, cualquiera puede resbalar en esta vida, y todos finalmente pueden decidir por sí mismos qué es lo que se desean, y en el amor así es; sin embargo, a la sociedad le gusta senalar"", argumenta.
Cabe resaltar que dentro de las 52 piezas, existe una parte en particular que resulta sumamente cromática y que al observarla detenidamente se pueden percibir imágenes como personas y ciudades, provocando al espectador.
""De esta serie, la mayoría de las obras le ha gustado a la gente, y con eso me quedo satisfecho"", finalizó Ramón de Dios.
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