Ale Zéguer vuelve a sus raíces

Ale Zéguer vuelve a sus raíces

Ale Zéguer lleva años construyendo una carrera como intérprete de sus propias canciones y como compositora para artistas como Carín León, Yuridia, Carlos Rivera, Camila y Ha-Ash. Ahora, la cantante se permite explorar un sonido que siempre ha estado presente en su vida: el regional mexicano.

Con De ida y vuelta, un EP de seis canciones, la famosa no pretende despedirse del pop ni dejar atrás la sensibilidad que ha definido su música. Su apuesta es combinar ambos universos e incorporar instrumentos y sonidos norteños a su propuesta, mientras se permite jugar con un lenguaje más cercano a sus raíces.

Aunque tenía tiempo queriendo cantar regional mexicano, tomar la decisión no fue inmediato. La duda no estaba relacionada con su gusto por el género, sino con la posibilidad de abandonar el pop, una parte fundamental de su identidad artística.

La idea fue integrar sonidos como el bajo quinto, el tololoche, la docerola y el acordeón a su propuesta. Para ella, el proyecto también representa una forma de acercarse a la música con la que creció.

Uno de los cambios que más disfruta Ale Zéguer es la libertad que encontró para escribir. A lo largo de su carrera ha cuidado especialmente el lenguaje de sus canciones, con una inclinación por las metáforas y las frases poéticas, lo que le ha permitido explorar otra manera de contar historias.

La nueva etapa también le ha permitido abordar emociones que no había explorado tanto en su repertorio anterior, como el despecho. Para Zéguer, el regional mexicano le da espacio para hablar de esas experiencias desde una perspectiva distinta, sin abandonar el cuidado que pone en las letras. “Como mujeres tenemos un poder muy cañón, como mujeres artistas”, dijo al explicar por qué le interesaba ampliar los temas de sus canciones.

La cantante considera que este género le permite experimentar con otras formas de expresión y mostrar una faceta que no siempre encontraba lugar en el pop. Su intención es hacerlo con respeto, sin recurrir necesariamente a las groserías y aprovechando la riqueza del lenguaje norteño.