Alegorías de David Alfaro Sequeiros

"México * Agencias. El investigador estadounidense de las universidades de Louisville y Columbia, Christopher Fulton, señaló David Alfaro Siqueiros fue en buena medida un artista de alegorías y dio como ejemplo el caso de la pintura ""Mujer moliendo"" que es una alegoría del trabajo en el concepto marxista; ""Eco del llanto"", una alegoría de la pobreza; ""Los gigantes"", una alegoría de los movimientos y eventos trascendentes de la historia; pero además, hubo otras definidas más estrechamente con personificaciones y figuras simbólicas.

En la última de cuatro conferencias que conformaron el ciclo ""David Alfaro Siqueiros y su mundo visionario"", auspiciado por Conaculta y el INBA, a través del Centro Nacional de Información, Documentación e Investigación de las Artes Plásticas (Cenidiap), el especialista apuntó que el pintor echó mano del tren de tropa, un ícono de la Revolución Mexicana, presente en la literatura, el cine, la música y el arte en general; pero en su caso, su significado alegórico se deduce de las relaciones formales del color y de la forma, tal como un poema es construido de vocablos contrastantes.

Agregó que Siqueiros utiliza una estrategia diferente en la alegoría ""Nacimiento del fascismo"", en la que se expresa a través del lenguaje periodístico, algo parecido al de los cartones políticos que dibujó para las páginas de ""El Machete"", durante la década de 1920, y el estilo que se utilizó diez años después, caracterizado por ciertos elementos de humor y de exageración, en el cual los símbolos aluden a personalidades específicas y eventos del momento.

En opinión de Fulton, es verdaderamente notable cuantas formas de expresión utilizó Siqueiros en su obra, en sus alegorías. Aludió a ""Caín en los Estados Unidos"", donde critica el linchamiento de los negros en ese país, a través de una sátira expresada por medio de imágenes grotescas.

Observó que en ese caso particular, existe el riesgo de equivocarse y tratar esa pintura como una fantasía surrealista. Sin embargo, aclaró que quien también fuera conocido como ""El Coronelazo"", no tenía interés en el surrealismo. Se opuso fuertemente a sus metas y procedimientos, pues mientras los surrealistas se complacían en la subjetividad y lo incierto, él quiso ser objetivo.

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