Los golpes de la vida han sido continuos para la cantante Alejandra Guzmán en tiempos recientes: las secuelas de las inyecciones de biopolímeros con las que ha batallado durante más de una década, 10 cirugías, según cuenta, tan solo en el último año, y la muerte de su madre, Silvia Pinal, en noviembre de 2024.
Tras esas experiencias y casi cuatro décadas de carrera musical, la rockera se ha replanteado la vida y también la manera de recordar a su madre. “Los que nos quedamos”, la canción que lanzó después de su muerte y que ahora da nombre a su gira, habla del dolor de quienes sobreviven a una pérdida y deben aprender a continuar.
Es también el reverso de “Bye, mamá”, el tema que al inicio de su carrera le cantó a la diva desde la rebeldía y el deseo de independencia, si bien ahora le habla desde el agradecimiento y el amor de una hija que vive con su ausencia. “Cuando hice ‘Bye mamá’ quería hacer mi carrera. Lo más difícil fue demostrar que yo también tenía lo mío. Mi madre y mi padre ya eran ellos, y yo no quería quedarme donde se quedan todos. Dije ‘yo me voy a las estrellas’”, cuenta.
La conversación con la cantante mexicana ocurre durante la grabación de los visuales que acompañarán los conciertos de Los que nos Quedamos Tour 2026. Guzmán se mostró animada mientras interpretaba, entre otros temas, “Mala hierba”, vestida con un conjunto blanco, en un buen simbolismo con la paz que, dice, la acompaña.











