Alejandro Sanz siempre fue un soñador, su primer nombre artístico era Alejandro Magno, pero como parecía un rey muy flamenco, decidió cambiarlo en 1991 con su nombre real: Alejandro Sánchez Pizarro.

Desde pequeño soñó en grande. Estuvo influenciado por la música, su padre era cantante y fue él quien lo enseñó a tocar la guitarra cuando Alejandro apenas tenía siete años.

A los 10 años, el pequeño ya componía, inicialmente su música tenía muchas notas de sus raíces flamencas, en su natal Madrid creaba melodías que acompañaba con letras acerca de lo que le sucedía.

En la actualidad, esa es la fórmula que aún persigue. “Lo que trato en los discos es de ser muy honesto, todo lo que realmente me influye a mí musicalmente y en cuanto a las letras y contenidos quiero expresarlo, todo eso que está dentro del disco, también está dentro de mí”, declaró en abril a la agencia de noticias Europa Press.

En esta etapa de su vida, Alejandro Sanz sigue pensando en grande, quizá más que nunca. Su nuevo proyecto, titulado, #LaGira, llega al Foro Sol, un lugar con capacidad para 70 mil personas, lo que representa la presentación más masiva que haya hecho en Ciudad de México.