"México * Agencias. Aline Pettersson es una notable escritora mexicana que ha hecho su carrera al margen de grupos o corrientes. Sus novelas tratan de temas como la soledad, el desamor, la incomunicación y el paso del tiempo que todo lo arrasa. Sus personajes, dice, ""no son heroicos, sino seres comunes y corrientes"", no obstante, muestran ""los abismos que llevamos dentro, los pliegues que tiene el alma humana"".
Ganadora de varios premios internacionales, entre éstos el prestigiado ""Gabriela Mistral"", Pettersson, que recién cumplió 72 años, habló de sus lecturas de infancia, sus influencias literarias, sus obsesiones y proyectos.
La escritora, que ha sido miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte del Fonca-Conaculta, anuncia la inminente publicación de tres libros, a saber, un libro de poesía ""que podría titularse: 'Ya era tarde, ølo eraú'; una novela con un personaje femenino, 'Leonora', hecha de cuentos, y otra novela con un personaje central masculino, 'A la intemperie', que trata sobre la vejez"".
Autora de una vasta obra que incluye novela (""Sombra ella misma"" y ""La noche de las hormigas""), cuento (""Más allá de la mirada""), poesía (""Estancias del tiempo"" y ""Carta a mi madre"") y títulos para niños (""Las batallas de Andrés"", ""Renata y su gato"" y ""El papalote y el nopal""), Pettersson ha conseguido un lugar destacado en el panorama de las letras nacionales.
Primeras lecturas
""Comencé leyendo, a los siete u ocho años, a un autor brasileño que ahora nadie lee. Se llamaba (José Bento) Monteiro Lobato, que tenía una serie de libros sobre una niña y un niño que vivían en la orilla de la selva"", comentó.
Después vino Mark Twain, del que se bebió ""Las aventuras de Tom Sawyer""; de ahí pasó a Charles Dickens y leyó ""David Copperfield"" y ""Oliverio Twist"". Luego vino Salgari, ""que me encantó, leí sus libros de piratas. Acabo de publicar 'Los tesoros del mar', que tiene como protagonistas a dos niños, donde yo recupero mi amor por Salgari. Por cierto, mis hijos guardan todos mis libros infantiles"".
Aline Pettersson asegura que desde niña nunca ha dejado de escribir: ""Para mí es como respirar, es una manera de vivir, es algo que ha estado conmigo en las buenas y las malas"".
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