Alistan bloque sindical en la cultura

Algunos representantes de las delegaciones. Cortesía
Algunos representantes de las delegaciones. Cortesía

Aparentemente juntos, pero aún sin consenso, los trabajadores de la cultura en México han comenzado a planear la forma en que se organizarán en torno a la nueva Secretaría de Cultura. Representantes de al menos ocho delegaciones laborales del INAH, INBA y el otrora Conaculta anunciaron la creación del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Cultura, aunque existen por lo menos tres grupos más que estudian la posibilidad de emprender el camino por su propia cuenta.

Además del sindicato anunciado, que según sus líderes podría quedar constituido a finales de febrero con hasta diez mil trabajadores, organizaciones como el Colectivo de Sindicatos de Educación Cultura, de los investigadores y docentes del INAH (agrupados en la delegación D-II-IA-I) y del autodenominado Sintinah —que analiza la posibilidad de seguir perteneciendo al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE)— han levantado la mano para representar a los trabajadores.

“Nosotros todavía estamos neutrales, porque nuestra asamblea no ha tomado una decisión sobre nuestro futuro sindical”, dice María de la Luz Aguilar, secretaria general de investigadores del INAH, en donde se agrupan más de 900 científicos que esperan determinar una postura el 11 de febrero próximo cuando lleven a cabo su asamblea. En situación similar se encuentra el Colectivo de Sindicatos.

Adriana Salazar, quien pertenece al grupo, afirma que los cerca de ocho mil trabajadores que congrega el colectivo no han definido si se afiliarán al sindicato anunciado o si irán por vía propia. “No lo hemos definido, creemos que debemos caminar juntos; el lunes tenemos reunión y debemos ponernos de acuerdo. Hay otro sindicato que tiene el mismo nombre del presentado y otro creado por el SNTE, pero hay que sentarnos todos”, dice.

El autodenominado Sindicato Nacional de los Trabajadores de la Secretaría de Cultura, anunciaron sus creadores, surge ante la incapacidad jurídica del SNTE de seguir representándolos.

Según Carmen Vázquez Rosales, representante de los trabajadores ATM en la delegación D-III-22 del INBA, la ley impide a un sindicato representar a trabajadores de una secretaría distinta a la de origen, y teniendo el SNTE su origen en la SEP ya no podría representarlos en la de Cultura.