Álvaro Rivera habla sobre intervencionismo de EU

"Sara Regalado * CP El Intervencionismo Norteamericano en el Caribe es el tema que se desarrolló en la conferencia ofrecida por el historiador puertorriqueño Álvaro Rivera, quien además de manejar el tema por su amplia experiencia, vive día a día este intervencionismo al ser parte de un Estado Libre Asociado a los Estados Unidos. Los puertorriqueños son ciudadanos estadounidenses desde 1917, cuando el Congreso de Estados Unidos aprobó la Ley Jones. Con estas dos características, aunque a Puerto Rico se le permitió la redacción de una constitución para el manejo de asuntos internos, está sujeto a los poderes plenos del congreso estadounidense mediante la Cláusula Territorial. Esto significa que los poderes existentes en las islas, al no gozar de protección en la constitución estadounidense, son revocables.

Así, como dio a conocer Álvaro Rivera en su ponencia, en Puerto Rico, el 60 por ciento de la población depende de la ayuda federal de Estados Unidos, mediante bonos. ""Es a lo que llamamos 'el gran soborno'. Lamentablemente, mucha gente se conforma con recibir su bono mensual y pasársela tirada en la hamaca todo el día. Existe, además, un inmovilismo: el que se ha hecho rico en la colonia quiere mantener la colonia, sólo una minoría queremos que las cosas cambien"", comenta.

En entrevista, Álvaro Rivera platicó de sus impresiones sobre México: ""Tenía la noción de que éste es un gran país, con un pueblo grande y trabajador, con una rica cultura, pero cuando lo conocí tuve otro enfoque, me di cuenta del dinamismo, de la gente amorosa que aquí habita, con ese anhelo de mantener la cultura, y no es que se esfuercen para hacerlo, sino que se concibe naturalmente"".

Además de su faceta de historiador, Álvaro Rivera también se desempeña como profesor en el Conservatorio de su país. Al hablar de música, se percibe un brillo en sus ojos y un entusiasmo en su voz: ""Tenemos varias raíces, es un centro de ebullición cultural, tenemos la influencia de diversas regiones del mundo y también hemos influenciado, sin temor a equivocarme, en la historia musical de otros países. La salsa y el huahuancó, por ejemplo, se disfrutan desde la Patagonia hasta Alaska, igual en Europa o en Asia. Si somos embajadores de algo es de buena música"". Y liga después el arte con la vida social: ""La música y, en general, las expresiones artísticas son el alma de los pueblos. Gran parte de la resistencia de nuestro país la encontramos en las artes"".

Álvaro Rivera afirma que son primordiales los intercambios culturales entre sociedad civil y los sectores educativo y político de diversos países, así como la formación de historiadores comprometidos que se apasionen por ir descubriendo las etapas de su tierra: ""Es una carrera sacrificada, pero todo implica un sacrificio y por la historia en verdad vale la pena"".

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