Amazon presenta su nuevo robotaxi

Amazon presenta su nuevo robotaxi

Amazon ha dado un nuevo paso en la carrera del robotaxi autónomo con la actualización de Zoox, su vehículo sin volante ni pedales diseñado específicamente para transportar pasajeros en ciudad. El modelo llega en un momento clave para la movilidad sin conductor, con Waymo como gran referencia del sector y Tesla intentando abrirse camino con su propia visión del transporte automatizado.

La propuesta de Zoox se aleja de los coches convencionales adaptados a la conducción autónoma y apuesta por una arquitectura creada desde cero para funcionar sin conductor humano. Por eso, su carrocería compacta, simétrica y de formas muy rectas ya ha generado comparaciones llamativas, hasta el punto de que hay quien lo define como “una tostadora con ruedas”.

El vehículo pertenece a la nueva generación de robotaxis de Amazon y ha sido presentado como un modelo orientado a la producción a gran escala. La compañía asegura que esta versión incorpora cambios derivados de las pruebas realizadas y de los comentarios obtenidos tras acumular 500 mil pasajeros, aunque su despliegue comercial todavía depende de la autorización de la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras de EE. UU.

Un robotaxi sin volante

La principal diferencia de Zoox frente a otros competidores está en su planteamiento técnico. Mientras Waymo utiliza vehículos de pasajeros modificados, el robotaxi de Amazon prescinde de mandos tradicionales, como el volante y los pedales, para reorganizar el espacio interior alrededor de los ocupantes. Esa decisión refuerza la idea de un servicio de transporte autónomo bajo demanda pensado exclusivamente para viajar.

El interior también ha recibido cambios visibles. La nueva versión incorpora asientos de color verde aloe, suelo y molduras en gris piedra, más acolchado, curvas ergonómicas, portavasos de mayor tamaño, una pantalla táctil más nítida y una base de carga rediseñada para evitar que los teléfonos se deslicen durante el trayecto. Según Chris Stoffel, director de diseño industrial y del estudio de ingeniería de Zoox: “La simplicidad del diseño interior elevado no exige la atención del pasajero como muchas de las funciones que se encuentran en los coches actuales. En su lugar, los pasajeros pueden relajarse y disfrutar del espacio mientras son transportados por la ciudad”.

La carrera frente a Waymo

La actualización también afecta al exterior, donde Zoox ha recolocado los reflectores bidireccionales para que los usuarios puedan distinguir con más facilidad la parte delantera y trasera del vehículo. Este detalle resulta especialmente relevante en un robotaxi simétrico y pensado para circular sin la referencia visual habitual de un conductor al volante.

El nuevo modelo se fabricará en las instalaciones de Zoox en California, con una capacidad que podría alcanzar los 100 vehículos por semana si recibe luz verde regulatoria. Aun así, el desafío sigue siendo enorme: Waymo ya opera una flota de más de 3 mil robotaxis y prevé ampliar su área de servicio a más de 2 mil kilómetros cuadrados en 11 ciudades, mientras Uber busca su propio hueco mediante alianzas con Lucid, Nuro y Rivian.