La bailarina, coreógrafa e investigadora Ámbar Luna Quintanar impartirá este miércoles 27 de mayo en punto de las 17:00 horas la charla-práctica tierna “Una (otra) suavidad”, a través de la plataforma de videollamadas Jitsi Meet.
La también becaria del Programa de Estímulos a la Creación y el Desarrollo Artístico (Pecda-2020) explicó que la actividad está dirigida “a hombres y mujeres que estén interesados en atender y escuchar al cuerpo como un medio para articular formas no violentas de relaciones interpersonales, así como gente que tenga curiosidad sobre el concepto de ‘ternura radical’”.
Añade que los interesados pueden acceder a esta charla-práctica realizando una preinscripción por medio de un mensaje o de Whatsapp al número 9611159017, donde se les hará llegar la liga para acceder a la plataforma en la que realizarán la charla.
Detalla que la actividad, cuya duración es de una hora, consiste en una pequeña introducción a un conjunto de prácticas y acciones en torno a la idea de “ternura radical”; después se lleva a cabo un ejercicio práctico que ella va guiando, y cierran con un espacio colectivo, para compartir la experiencia.
Por otro lado, al preguntarle sobre si es bueno o malo que las redes sociales se hayan convertido en la vía para llevar el arte a las personas, expone: “Yo no creo que sea ni bueno ni malo. Me parece que las personas tenemos una gran necesidad de encuentro y contacto con otras, y vamos desarrollando y adoptando herramientas y mecanismos que nos permitan hacer eso”.
Asimismo, refirió: “Observo entre quienes nos dedicamos a la danza que hay quien decide no realizar actividades virtuales en la medida de lo posible, y quien se ha volcado a generar contenidos novedosos e interesantes con estos medios. Encuentro ambas posturas valiosas. Personalmente estoy en un punto intermedio en el que sí tengo algunas actividades en línea (como algunas clases que doy o actividades como la citada charla), pero también se han postergado algunos de mis proyectos que definitivamente no pueden ser virtuales, y otros que están en proceso de reconfiguración y adaptación”.
Sin embargo, más allá del beneficio de usar las redes sociales para seguir generando proyectos de danza, Ámbar se inclina más por las plataformas de videollamadas. “Yo hablaría más de las plataformas de videollamadas. Creo que lo principal ha sido la posibilidad de reunir en un mismo tiempo a personas que viven en diferentes ciudades”, opinó.
Detalla que a través de esta vía imparte clases entre semana a gente que vive en Chiapas, en la Ciudad de México o Tlaxcala, o que está en otros países, dado que el confinamiento es internacional y por primera vez todos en el mundo están atravesando un proceso similar y eso permite que haya tiempo para reunirse.
Finalmente la investigadora agradece a las redes sociales el permitirle que la gente que no la conoce personalmente sepa y se interese por su labor como creadora dancística, una oportunidad que le parece fascinante.












