La artista gráfica Ana Rojas (Cuernavaca, 1979) inauguró la víspera su exposición de grabados “Sombras en fronteras”, obras realizadas en diferentes técnicas, algunas más experimentales que otras, pero todas inmersas en las técnicas tradicionales de la estampa.
Al ingresar a la Galería Thomas Fléchel, en la Ciudad de México, el público espectador llena sus ojos de piezas excepcionales y su espíritu de un torbellino de sentimientos y emociones. La hoja de sala habla de la migración, tema eterno y universal que Ana Rojas ha tomado para dar forma y vida a su muestra.
“Todos los grabados abordan ese tema, desde una versión poética, trabajando al migrante como alguien que va hacia una metáfora”, dijo la artista, tras dejar ver que el conjunto de obras es producto de una importante fuente de inspiración, del libro de John Berger, Un séptimo hombre.
Ese volumen es uno de los primeros estudios sociológicos verdaderamente serios sobre la migración. Algunas de las fotografías del libro, tomadas por Jean Mohr sobre la insegura y precaria vida de miles de trabajadores migrantes de Europa, fueron utilizadas para la realización de algunos grabados.
Rojas añadió que otras piezas expuestas tienen su origen en fotografías que ella misma tomó a migrantes locales, como quienes van de Cuentepec a Tepoztlán, en el estado de Morelos, lo mismo que migrantes internacionales que viajan desde algún país árabe hasta alguna nación europea.
Explicó que en su muestra se puede ver todo tipo de imágenes de migrantes, lo mismo apropiaciones del libro de Berger ilustrado por Mohr trasladadas a la gráfica, que otras imágenes abstractas que no son otra cosa que metáforas que vive el migrante. “Son 25 piezas fechadas este año, excepto dos”, indicó.
La entrevistada mencionó que la exposición tiene el formato de una antología sobre el mencionado tema. “Algunas ya existentes y otras realizadas pensadas en esta exposición, la muestra reúne todas las variantes que sobre migración y fronteras he realizado”, acotó la artista durante la inauguración.
Ana Rojas dijo que se trata de un tema actual y permanente.
“La movilidad debería ser algo permitido a todos los humanos; sin embargo, casi siempre es a partir de necesidades muy grandes. Es un tema eterno y las fronteras impuestas por el hombre han causado que la migración llegue a ser, incluso, un delito”, destacó.
Aunque la migración es un tema que da para ensayos y análisis sin fin, la publicación de un número infinito de libros, obras plásticas y representaciones escénicas, la joven artista destacó que en su exposición habla de la metáfora que busca el migrante. “Me preocupan los derechos humanos”, señaló enfática.
Desgranó lo anterior al subrayar que ancestralmente no se toma en cuenta que aquellos que emigran y cruzan fronteras son seres humanos, y consecuentemente, deben tener un trato digno, sin distinción de nacionalidad, sexo, edad, filiaciones políticas o creencias religiosas. “Todo ser humano merece respeto”, agrega.
Esta es la primera ocasión que la artista presenta una exposición individual en la Ciudad de México, y permanecerá en la Galería Thomas Fléchel hasta el próximo 21 de marzo.












