Los arqueólogos Pascual Tinoco Quesnel y Elías Rodríguez Vázquez destacaron que el libro Grafitis novohispanos de Tepeapulco, siglo XVI se ha convertido en un referente de consulta sobre el estudio de dichas manifestaciones.
A nueve años de haberse editado, el libro reúne el análisis de los grafitis realizados en el siglo XVI, en el Antiguo Convento de San Francisco de Asís, en Tepeapulco, Hidalgo, con lo que se hace una reconstrucción histórico-arqueológica de este municipio.
Además, informó en un comunicado el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), es punto de partida de una investigación más amplia en torno a esta expresión plástica mexicana en diferentes épocas y cómo ha evolucionado.
Los grafiteros de la época plasmaron escenas de la vida cotidiana en distintos sitios de ese conjunto conventual, que alberga el templo de San Hipólito, lugar donde fray Bernardino de Sahagún inició la redacción de su obra Historia General de las Cosas de la Nueva España (1558-1561).
Durante su participación en el ciclo de conferencias “Historia y patrimonio del México colonial. Un enfoque regional”, realizado en la Dirección de Estudios Históricos, los investigadores explicaron que el confesionario de la iglesia, las bóvedas o el huerto conservan vestigios de estos trazos realizados por autores anónimos.
Asimismo, los arqueólogos estudian el concepto de grafiti y la geografía histórica de la región de Tepeapulco y los pueblos cercanos, así como los estilos arquitectónicos (romántico, mozárabe y plateresco) en los cuales se manifestó la influencia gótica del Viejo Mundo y la tauromaquia, presente en los trazos del ex convento.
“En México hay trazos de grafitis que datan de 1847 durante la invasión estadounidense al Castillo de Chapultepec, realizados por los cadetes del Colegio Militar, así como algunos hechos por los soldados de Francisco Villa, por mencionar algunos”, concluyó.












