"Verónica Huesca * CP. En Santa Catarina Pantelhó, 70 kilómetros al norte de San Cristóbal, las relaciones entre indígenas y ladinos ya son más cordiales que de rechazo, según los 11 investigadores que, coordinados por el alemán Ulrich Köhler, realizaron el estudio etnográfico. Y aunque los comentaristas de su libro ""Santa Catarina Pantelhó"" no coincidieron en este punto, manifestaron que la mirada extranjera es más aguda al observar asuntos que para los locales se vuelven comunes.
El estudio ya se había publicado en 1997 en alemán, mas por el valioso contenido que en él identificó el Centro de Estudios Superiores de México y Centroamérica (CESMECA), se realizó la traducción y edición en espanol que en días pasados se presentó en San Cristóbal de Las Casas.
Enrique Pérez López, director del Centro Estatal de Lenguas, Arte y Literatura Indígenas, dijo que el libro constituye ""un estudio integral que nos lleva a ver una serie compleja de relaciones... nos va metiendo a conocer Pantelhó de diversas formas: el tejido y el bordado, la fabricación de tambores, los sistemas de cargos...""
Tras hacer un recuento del contenido del texto, enfatizó en que hubiera sido muy valioso que los autores dispusieran de más tiempo para el estudio, para profundizar más en las realidades del pueblo. Por ejemplo, dice, en relación con la fiesta más importante, el Carnaval, ""el relato se construye a partir de conversaciones con los actores de la fiesta, pero los autores no están presentes en la celebración"".
En el mismo sentido, Pérez López, originario de Chenalhó, senaló que ahí donde los investigadores ven ""relaciones cordiales entre indios y no indios, y condiciones de entendimiento"", persisten los casos de discriminación.
Por su parte, Víctor Manuel Esponda Jimeno, investigador del CESMECA, manifestó que le sorprende la cantidad de información que se reúne en el libro, donde se logra ""un registro muy general y confiable"" que ""sería un primer diagnóstico para iniciar otras investigaciones"".
Sobre las mejoras posibles al trabajo senaló que, aunque la traducción le parece buena, hace falta adaptar algunas palabras chiapanecas que se evitan mediante explicaciones generalizadas.
El autor, sin embargo, omitió contestar o ratificar lo dicho por los presentadores y al tomar la palabra prefirió destacar la sorpresa que le causó ser tan bien recibido en Pantelhó, pues comúnmente existe desconfianza en el foráneo.
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