La idea del videojuego Angry Birds es sencilla pero con un subcontexto aplicable a cualquier situación social o política.

En el juego creado en 2012 unos pájaros, de distintas formas y tamaños, tienen gran enojo y un enemigo en común, los cerdos, a quienes buscan eliminar a toda costa.

Cuando esta historia pasó al cine en 2016 siguió la misma premisa pero es ahora que estrena la segunda parte que, según los involucrados en darle voz a los personajes animados, el relato es un verdadero paralelismo de lo que ocurre actualmente en México.

“Aunque es una película infantil, tiene un gran paralelismo en el que nos podemos identificar en este momento. En el que parecería que unos estamos contra otros, en la película son pájaros contra cerdos, y en el país, chairos contra fifís”, dijo Eugenio Derbez.

Pese a esa barrera, es Eugenio quien dice que la historia de esta nueva película ofrece una idea de lo que en el país se puede hacer si se desea vivir en comunión.

“Esta segunda parte de la película muestra un gran ejemplo de lo que debemos hacer, es un gran ejemplo para los mexicanos. Siempre he creído que la violencia engendra violencia, y en esta película se muestra que cuando hay una amenaza mayor, pájaros y cerdos tendrán que hacer una tregua, pese a las diferencias por un bien en común”, señaló.

Junto al comediante, Regina Orozco, Faisy y Rubén Cerda le dan voz a otros personajes en este filme y son ellos quienes concuerdan con Derbez al señalar que, como mexicanos, se debería estar orgulloso de los que consiguen otros connacionales en lugar de atacarlos o criticarlos como suele suceder.