Aniversario de Bonampak

"Verónica Huesca * CP. El 9 de febrero se celebraron 61 anos de haberse descubierto la zona arqueológica de Bonampak, hallazgo que fue realizado por el norteamericano Carlos Frey, aunque la historia también agrega a Healy y John Bourn.

Por tal motivo, el hijo del descubridor, Carlos Kayon Frey Solís, se ha volcado en la labor de dar a conocer esta fecha tan significativa para los chiapanecos y el pueblo mexicano, al ser la cultura maya una de las grandes predecesoras de la humanidad, además de contar con grandes conocimientos astronómicos.

""Mi preocupación es que no se le ha dado mucha difusión a Bonampak, que cuenta con murales tan importantes para la historia. Hubo un pintor que los comparó con la Capilla Sixtina de Miguel Ángel. Bonampak es una pirámide con diferentes construcciones. En las pinturas podemos ver una gran plasticidad, pareciera que tuvieran vida propia, por el movimiento que conservan. Se considera que estos murales son más complejos artísticamente hablando que las pinturas de Egipto, porque aquellas son muy rectas, no tienen esa plasticidad en volumen"", senala Frey Solís.

""Este descubrimiento lo hace mi papá en companía de otro norteamericano, John Bourn, y Pepe Chambor, quien los lleva a esta gran zona arqueológica; sin embargo Healy fue quien se adjudicó el hallazgo, cuando él tan sólo participó en la última expedición"".

El explorador Carlos Frey, amante de la aventura, llega a nuestro país en 1939. Permanece un tiempo en Chihuahua al quedar maravillado por los tarahumaras; regresa a EU, pero inicia la Segunda Guerra Mundial, y como no quiso participar, se traslada a México. Viaja en tren hasta llegar a Tehuantepec; en Reforma, Oaxaca, trabaja como peón en la construcción de las vías del tren que pasaría por Tapachula. Ahí es donde escucha que en la selva hay ""cosas importantes"" y se dirige a Ocosingo, donde un matrimonio estadounidense le habla sobre la existencia de una ciudad perdida en la Selva Lacandona. Así Carlos inicia su búsqueda.

Frey se introduce en la selva en 1942, pero la primera expedición que realizó en grande fue con la fotógrafa Gertrude Duby y su esposo Frans Blon. En companía de ellos, en 1943, encuentran algunas pequenas ruinas; sin embargo, gracias a la confianza ganada de Frey, ya que incluso vivía con una mujer lacandona, el nativo Pepe Chambor le menciona que desea mostrarle unas ruinas más importantes, pero tanto Duby como Blon enferman y deciden regresar.

En 1945, Healy llega a Chiapas. Franz y Gertrude le mencionan que hay un norteamericano viviendo en la selva y le hablan sobre lo descubierto. Healy ve en este hallazgo una buena oportunidad de hacer dinero y va en busca de Frey.

Es así como ambos realizan una segunda expedición a mediados de noviembre de 1945, encontrando más ruinas, pero no las de Bonampak. En esta ocasión graban y fotografían todo lo visto. ""Pero mi papá siempre se preocupó porque el primero que debía tener conocimiento de todo era el gobierno de México, antes que los norteamericanos"", comenta Frey Solís.

A fines de diciembre, Chambor habla nuevamente a Carlos Frey sobre las ruinas que le quiere ensenar, pero como no tenían más material para filmar, vuelven a dejarlo para otra ocasión; conversación que escucha Healy.

Al término de la expedición, este último y John Bourn viajarían a México, por lo que Carlos les pide que dejen constancia de lo hallado en el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), cosa que no sucede.

Frey, temiendo por lo que pudiese pasar, viaja a México, y en Tepito compra regalos para los lacandones, entre ellos un fonógrafo y discos. ""Cuando regresa a la selva, le dice a Pepe Chambor, 'si tú me muestras las ruinas, yo te voy a regalar este fonógrafo con los discos', y entonces se van de expedición, aproximadamente a 24 kilómetros de distancia del campamento de los lacandones"", enfatiza Kayon.

Finalmente llegan a Bonampak, y maravillados realizan un levantamiento topográfico de toda el área. Esta vez, Frey se aseguraría de dejar constancia de lo hallado ante el INAH, al mando de Enrique Palacios, quien en lugar de darlo a conocer, guarda los documentos.

""Para esto, mi papá se regresa a la selva porque no estaba conforme con lo que había encontrado, y efectivamente Pepe Chambor no le había querido ensenar los murales. Es en mayo cuando regresa con los lacandones y se encuentra con Healy, junto con el director del INAH de Campeche para que diera fe y constancia de que él era el descubridor de esas ruinas. De esa forma Healy se adjudica el hallazgo, aunque tanto él como Frey se internan en la zona, y el 9 de febrero descubren los dos templos, junto con los murales"", detalla Frey Solís.

Carlos Frey detalla en una de sus cartas enviadas a su madre: ""Lo importante para mí es que no descubrí una ciudad, descubrí once ciudades mayas en la zona lacandona que fue Bonampak, y otras más alrededor de ella"". Este es el resultado que deja la expedición de un norteamericano que estimaba a los lacandones y su cultura, vivía con ellos y vestía como ellos, dejando así un legado de suma importancia para sus descendientes.

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