La conferencia de prensa para conocer la “última voluntad” de José Luis Cuevas, programada un día después del cumpleaños 87 del artista y convocada por su viuda Beatriz del Carmen Bazán, derivó en la denuncia de anomalías en la Fundación José Luis Cuevas y el señalamiento al apoderado legal del museo, Salvador Vázquez Araujo, como responsable de irregularidades.
La viuda del artista negó que como directora del Museo fuera responsable de estas irregularidades y alegó que su tarea no iba más allá de la programación de exposiciones. Dedicó gran parte del texto a relatar los últimos años de su esposo, y reiteró que recibió ataques por parte de las tres hijas —Ximena, María José y Mariana— y aseguró que si se repiten las agresiones emprenderá acciones legales.
“En 2014 el apoderado legal (Vázquez Araujo) me dijo: ‘Beatriz, fíjate que el SAT nos está demandando por 10 millones de pesos, con impuestos y todo’. José Luis me dijo: ‘Vamos a buscar un despacho de contadores para que aclaren esta situación’. Vázquez Araujo negó que un despacho ajeno al Museo entrara, y de ahí empezó una guerra en nuestra contra espantosa, porque no quería que José Luis supiera de los eventos sociales que se hacían todos los fines de semana. La Fundación no sirvió para nada más que para su provecho; hicieron una empresa del Museo”, indicó Bazán.
Asimismo mencionó que reportó esto ante las autoridades competentes, pero no obtuvo respuesta y agregó que no ha podido entrar al Museo, que le pusieron dos candados en la librería donde tiene cosas suyas y de su esposo, y que desde abril de 2017 dejó de recibir su sueldo que era de 30 mil pesos.
El abogado Ricardo Olmedo Gaxiola abundó al final: “Hemos platicado respecto a tomar acciones legales en contra el Museo y la Fundación. Estamos viendo la viabilidad de meter una denuncia por administración fraudulenta, entre otros”.












