“Atrapar al lector antes que al asesino”, sigue siendo, tras 50 años de escribir cuentos, la ambición del nicaragüense Sergio Ramírez (1942), como afirmó en entrevista con Excélsior el narrador nacido en Masatepe (Nicaragua), donde escribió a los 14 años su primer relato, “La carreta nahua”.
El también editor y académico de la lengua decidió conformar la Antología personal. 50 años de cuentos (Océano), que acaban de llegar a las librerías y en la que reúne 20 de sus textos más representativos.
“No recuerdo cuántos relatos he escrito. Pero seleccionar de entre lo que uno ha escrito a lo largo de tantos años es difícil y doloroso. Escojo este, debo dejar este otro, cuál de ellos. Pero es un buen ejercicio de autocrítica. Nunca olvido a Rubén Darío: cuando hizo su antología personal dejó fuera todo Azul, su primer libro”, agregó.
Fue en 1956 cuando el ganador de los premios Iberoamericano de Letras José Donoso y el Internacional Carlos Fuentes a la Creación Literaria en Español envió su primer cuento al suplemento del diario nicaragüense La Prensa y se lo publicaron.
Otro momento decisivo en su formación, prosigue, fue cuando descubrió el humor. “Lo primero que hallé en las tertulias de mis tíos músicos en mi pueblo es que hay que saber reírse de uno mismo, antes de reírse de los demás. Si no, no hay humor posible. Y que el humor es una necesaria toma de distancia entre el narrador y lo que quiere contar, un instrumento para no comprometerse con el texto, con las tentaciones del melodrama y la seriedad de la retórica”, apunta.












