Arbey Rivera recibe el premio Enoch Cancino

Arbey Rivera recibe el premio Enoch Cancino

Por el libro El Callado lenguaje de la piedra, firmado bajo el seúdonimo de Elá Belac, Arbey Rivera Utrilla recibió de las manos de la coordinadora de Fomento Artístico del Consejo Estatal para la Cultura y las Artes (Coneculta), Mavi Ramírez Vázquez, el premio Enoch Cancino Casahonda, dotado de la cantidad de 50 mil pesos más la publicación de la obra.

“Intento abordar este elemento (piedra) desde varias perspectivas y quizás todas están enfocadas en descubrir la vida que hay en ellas, o lo que nos pueden enseñar tomándolo metafóricamente; puede ser que el ser humano sea una roca y que las piedras sean más suaves que nuestro corazón humano. Es en ese sentido que va el poemario, en encontrar esas enseñanzas que se puede encontrar en la naturaleza”, dijo el poeta y pintor.

“Es un libro de poesía que está escrito en prosa y en verso. Se compone de 65 poemas que están en distintos cantos, solo hay una sección que es la que tiene poemas breves en la que cada título es un poema breve, pero la mayoría del libro está compuesto por poemas que tienen entre ocho, diez o doce cantos”, expresó Arbey Rivera.

Acerca de la creación del libro, el poeta señaló que le llevó alrededor de dos años y medio crearlo, al igual que los otros volúmenes con los que ha participado en anteriores convocatorias. “Yo no escribo para los premios; si el libro ya está listo, participa, no me gusta forzarlo para enviarlos a un concurso”, destacó el escritor, quien en los últimos años ha recibidos varios premios de poesía como el Rodulfo Figueroa y el Ydalio Huerta.

“Siento que es un trabajo que se viene haciendo desde hace tiempo. Muchos no conoce esta forma, pero tengo varios libros inéditos; el primero que escribí fue en el 2004 y sigue inédito, y así hay más libros, y creo que en eso se basa parte de los premios que he ganado, en no apresurar nada, cerrar ciclos con los libros y saber el momento exacto para decir ya esta listo”, señaló, y en su discurso abordó también el tema de los “cangrejos” que no dejan avanzar a nadie y que también son parte del gremio artístico.

Indicó que el arte también pide disciplina y eso es algo que esta tratando de buscar ahora, y mencionó que hay momentos indicados para correr los riesgo de lanzar una publicación. “El acto de escribir es algo mágico, creativo y curativo”, señala, y pide que se preste más atención a las convocatorias, ya que en ocasiones algunas dejan mucho que desear.

Agregó que los premios que ha lanzado el Coneculta sirven de mucho para que los poetas jóvenes den a conocer su obra y puedan obtener la oportunidad de publicar sus libros, ya que es muy caro para hacerlo de forma independiente. También dijo que es importante contar con motores de promoción de los libros para que lleguen a los lugares más recónditos de Chiapas.