"Fabián Rivera * CP. El síndrome de inmunodeficiencia adquirida, el temible sida, ha cobrado millones de víctimas alrededor del mundo. Desde su aparición en Estados Unidos, a mediados de los años 80, reinó la confusión en torno a su transmisión y sus formas de contagio. Se ligó de forma directa a los homosexuales, que de esta manera comenzaron a enfrentan persecución y escarnio público.
Lo cierto es que, tras varias décadas de combate a este padecimiento, la conciencia sobre sus maneras de transmisión y el respeto a los derechos humanos han tomado un matiz diferente al de sus primeros años. En esta, la segunda década del siglo XXI, se ha rumorado la posibilidad de una vacuna que, si bien podría formularse, sería tan costosa que estaría lejos de salvar a los millones de personas que sufren esta enfermedad.
Son millones de vidas rotas, de tragedias que continúan luchando día con día para gozar cada minuto de vida. Su batalla es inspiradora, en un mundo cada día más pobre de humanidad. Sirva para ellos esta breve nota, en honor a su valor.
Arte y sida
El diario español ""El País"" publicó lo que ha denominado ""La dura lista de los artistas muertos"". Dicho listado, aparecido en 1993, es un claro ejemplo de que el sida no respeta ni edad, ni condiciones, y mucho menos talento.
Entre los escritores muertos víctimas del sida -detalla la nota- figuran el filósofo Michel Foucault, en 1984, a los 57 años, y el novelista cubano Reinaldo Arenas, en 1990, a los 47 años, fallecido en el exilio; el actor norteamericano Brad Davis, en 1991, a los 41 años, protagonista de ""El expreso de medianoche""; el actor Anthony Perkins, protagonista en ""Psicosis"", en 1992, a los 60 años, y el bailarín ruso Rudolf Nureyev, muerto el 6 de enero de 1993. Indagando en la red, la muerte que más sorprende tal vez sea la del escritor argentino Julio Cortázar.
El sitio web ""Una fuente"", indica, citando al diario ""ABC"" de España, la confesión que la escritora uruguaya Cristina Peri Rossi hiciera respecto al fallecimiento del autor de ""Historias de cronopios y de famas"". Dice la cita: ""(Cortázar) Fue uno de los primeros muertos por sida a raíz de la transfusión que recibió estando en el sur de Francia con su segunda esposa, Carol Dunlop. Una noche Julio sufrió una hemorragia estomacal y fue trasladado a un hospital donde le renovaron toda la sangre. Julio me escribió: 'Cristina, soy un hombre nuevo, ¡tengo dos litros y medio de sangre nueva!'.
Y continúa: ""Dos años después, en 1982, Carol muere de una enfermedad desconocida a causa de un retrovirus que producía lo que se certificó como una pérdida de defensas inmunológicas. Al poco tiempo Julio empezó a sentir los mismos síntomas: diarreas, cansancio, infecciones y la última manifestación fue la mancha de sangre en la lengua, el sarcoma de Kaposi. ¿Qué padecía, pues, Julio? Una extraña enfermedad no diagnosticada: pérdida de defensas inmunológicas producida por un retro virus, el llamado sida"".
Un testimonio
literario
Indignado y triste por la violencia cotidiana que se desató contra los homosexuales por la aparición del sida, el poeta sonorense Abigael Bohórquez ((1936-1995) escribió en 1991 ""Poesida"", un testamento poético vital, original y trasgresor.
""Poesida"", en las palabras del propio autor, es un documento ""cruel pero solidario para pedir comprensión infinita para los ciudadanos del mundo que han muerto víctimas de este cáncer finisecular, y bondad para estos poemas del paraíso perdido que algún día que mi imaginación no alcanza a predecir reencontraremos: 'Poesida', poesía testimonial de quien pudo escribirla con todas las palabras de que es capaz un hombre"".
""Por eso, ahora lejos/ de lo que fue mi casa,/ mi solar por treinta años,/ mi heredad amantísima,/ mis palomas, mis libros,/ mis árboles, mi niño,/ mis perras, mis volcanes,/ mis quehaceres, la chofi,/ sólo escribo a pesares:/ Dios me asiste./ Y confío.
""Y de repente, el sida./ ¿Por qué este mal de muerte en esta playa vieja/ ya de sí moridero y desamores,/ en esta costra antigua/ a diario levantada y revivida,/ en esta pobre hombruna/ de suyo empobrecida y extenuada/ por la raza baldía? sida./ Qué palabra tan honda/ que encoje el corazón/ y nos lo aprieta"".
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