San Cristóbal de Las Casas * EFE. Una réplica en miniatura de la Torre Eiffel de París, hecha con diminutos prismas de ámbar, es la novedad más llamativa para el público de la Expo Ámbar 2006, que se presenta en Chiapas.
La exhibición y venta de piezas en la presente edición, que se celebra del 28 de julio al 13 de agosto, es impulsada para apoyar a los lugarenos y difundir las cualidades del ámbar, una resina fosilizada a la que los indígenas atribuyen poderes curativos.
Además de la exposición, que reúne a los artesanos y escultores de ámbar más habilidosos, se celebra el IX Concurso de Ámbar de Chiapas, en el que son premiadas las figuras y joyas más valiosas por su originalidad, diseno, calidad, acabado y concepción estética.
La de mayor precio y tamano en la edición de este ano es la escultura de una familia de jaguares juguetones valorada en 240 mil pesos, seguida por la réplica de la Torre Eiffel, de 180 mil pesos.
Otra curiosidad es la pieza de un enorme dinosaurio saliendo del cascarón, y que recuerda que este tipo de resina vegetal fosilizada procede de restos de coníferas que datan de hace unos 30 millones de anos.
Favorita también, una reproducción de una tortuga carey, que permite apreciar distintos tonos de ámbar en una sola pieza.
Destaca por la singular piedra de ámbar verde, difícil de hallar, un medallón con la figura de un quetzal, combinada con filigrana de oro.
Se sabe que el ámbar es catalizador de energía, importante para rechazar las malas vibras y proteger a quien lo porta.











