As bestas, mejor película en los César

La cinta La noche del 12, que narra la investigación de un feminicidio, logró el César a la mejor película y al mejor director, Dominik Moll.

Benoît Magimel hizo historia al lograr por segundo año consecutivo el César al mejor actor, por su papel en Pacifiction, un filme de suspense ambientado en la Polinesia francesa y rodada por el director español Albert Serra. La cinta concursaba en nueve categorías, incluida la de mejor película del año, pero al final solo se llevó dos estatuillas, la de Magimel y la de fotografía, concedida al colaborador habitual de Serra, Artur Tort.

La actriz francobelga Virginie Efira, una de las favoritas del gran público, recogió el César a la mejor actriz por Volver a ver París. Por su parte, El inocente, una comedia policial que estaba nominada en once categorías, se llevó el César al mejor guión original.

As bestas es un drama rural ambientado en Galicia. Cuenta el calvario de dos ecologistas franceses que se instalan en esa región y provocan enemistad y celos entre sus vecinos. “Gracias por permitirnos ser una pequeña parte del cine francés”, declaró Sorogoyen al recoger el premio en la 48º gala de los Césares, celebrada en París.

La gala se produjo en un buen momento para el sector, en reconstrucción tras la pandemia, con 152 millones de entradas vendidas el año pasado. Pero internamente la industria vive tiempos agitados, con actores demandados por nuevas acusaciones de abusos sexuales, y polémicas como la ausencia de mujeres en algunas categorías, como la de mejor realizador.

La última vez que una mujer ganó el galardón a la mejor dirección en los César fue en 2000, cuando Tonie Marshall concursaba con Venus, salón de belleza. La gala de los César, como otras noches de celebración del cine como los Óscar de Hollywood, se han vuelto objeto de controversia desde hace años. Su audiencia se ha desplomado, con solo 1.3 millones de telespectadores el año pasado.