Una de las cosas con las que se enfrentó Lourdes Deschamps en su carrera como productora fue demostrar que no era una actriz queriendo hacer otras cosas. Así la recuerda Samantha Guillén, quien trabajó con ella en el filme Apasionado Pancho Villa, sobre los amores del llamado “Centauro del Norte”.
La cinta se rodó en 2010, pero se estrenó tres años después debido a los efectos visuales que necesitaba y el rigor que imponía Deschamps a sus trabajos. “Ella misma pagaba los viajes para desarrollar una idea, se desvelaba viendo guiones, era de las pocas mujeres que tenían la idea de desarrollar el cine como industria”, recuerda Guillén.
No era para menos. Lourdes, quien murió en los últimos suspiros del 2018, inició su carrera actoral en 1993 en la telenovela Más allá del puente, a la que seguiría María la del barrio.
Considerada una de las mujeres sexys del momento, los productores la buscaban para personajes de cabaretera y sexoservidora, cosa que no le molestaba, porque decía, “eran pintorescos”. Así fue como participó en la obra Cada quien su vida.
El unitario Cero en conducta, al lado de Jorge Ortiz de Pinedo, la lanzó mediáticamente. “Era una mujer inquieta, con muchas ganas de hacer cosas cuando ser actriz ya no le satisfacía del todo”, resume Guillén.
De acuerdo con Ortiz de Pinedo, la actriz sufrió un fuerte ataque de tos el jueves y cuando llegó su marido, el entrenador de futbol Jesús Ramírez, ya había fallecido. La familia de Deschamps informó que el deceso fue por causas naturales.
Como actriz y productora, Deschamps solo sembró buenos recuerdos entre sus compañeros. Juan Ignacio Aranda, con quien compartió escenario en 2013 con El enfermo imaginario, obra que ella produjo, recuerda: “Era emprendedora, creativa y siempre apoyando el teatro. Con la obra ganamos todos los premios ese año y sin embargo fue un fracaso, no nos fue a ver nadie”.
En su vida cotidiana, cuentan, Lourdes se desvivía por sus nietas. Y el futbol fue parte importante de su vida, por lo cual hizo Campeones, sobre el equipo ganador en el Mundial Sub-17 de 2007. Dejó pendiente un proyecto sobre sor Juana Inés de la Cruz que deseaba levantar.











