Basada en The Coldest City, la novela gráfica británica de Oni Press escrita por Anthony Johnston, Atómica ofrece excelentes escenas de acción y pelea con grandes dosis de violencia, aderezadas con un espectacular soundtrack ochentero, con canciones como “Personal Jesus”, “Killer Queen”, “Der Komissar”, “I ran”, “Under pressure” y hasta “99 Luftballons”, que a los mayores de 40 les traerán muy buenos recuerdos.
Si bien cae en los clichés comunes de las películas de espías, la película tiene también a su favor una trama muy entretenida y bien realizada, además de presentarnos por primera vez a una mujer como una “action heroine”, que aunque es letal, sí sangra y se despeina.
Situada en los últimos días de la Guerra Fría, la trama nos presenta el Berlín todavía dividido por el muro en 1989, a donde es enviada la agente del MI6, Lorraine Broughton (Charlize Theron) para encontrar una lista que contiene los nombres de todos los espías dobles activos en Europa (a causa de la cual fue asesinado uno de sus colegas), así como descubrir la identidad de un agente doble.
Solo por ver a la altísima y espectacular Charlize Theron en tacones, minifalda, liguero y medias de red derribando rusos a patadas, vale la pena ir al cine, pero además Atómica es una muy buena película de espías a la antigüita, de aquellas en las que era fácil saber quiénes eran los buenos y quiénes los malos.












