Atraco “cultural” a los hermanos Pérez Porrúa

Los hermanos Pérez Porrúa. Cortesía
Los hermanos Pérez Porrúa. Cortesía

En los últimos años se ha incrementado drásticamente el robo a camionetas que transportan libros de la editorial Hermanos Porrúa, reconocen en entrevista Rodrigo y José Miguel Pérez Porrúa, directores comercial y editorial, respectivamente, de este sello que aglutina algunas de las colecciones más vendidas en México.

Lo que es peor, aseguran, es que muchos de esos ejemplares hurtados se venden, poco después, en las inmediaciones de la sucursal matriz, ubicada en la emblemática esquina de República de Argentina y Justo Sierra, en el Centro Histórico de la Ciudad de México.

“Sí ha habido robos grandes de camiones que vienen de imprenta, cuyo material encuentras más tarde vendiéndose en cualquier local en los alrededores (de Porrúa) o en algunas plazas”, explican.

¿Qué robo de grandes dimensiones padecieron recientemente?. “Nos pasó con el tiraje completo del libro El juicio de amparo, de Ignacio Burgoa, que eran aproximadamente 10 mil ejemplares recién salidos de encuadernación”.

¿Qué se hace en estos casos? “Mira, en México ha crecido mucho la piratería y el robo de libros. Es absurdo, se dice que no se lee, pero en cualquier estación del Metro encuentras a un torero con 30 libros; si caminas por Eje Central observas puestos de libros por todas partes. Es más, aquí a un costado del Templo Mayor tenemos un puesto de esos”.

¿Se comercializan libros robados? “Sí, en muchas ocasiones es mercancía que roban a librerías o editoriales formales. La piratería y el comercio informal en México han crecido mucho, y no necesariamente porque sea más barato, es lo más patético, pues muchas veces encuentras en el puesto pirata el libro al mismo precio que en cualquier librería”.