Autoconstrucción, la propuesta de Cruzvillegas

Las piezas de Abraham Cruzvillegas se presentarán en Zona Maco, del 8 al 12 de febrero. Cortesía
Las piezas de Abraham Cruzvillegas se presentarán en Zona Maco, del 8 al 12 de febrero. Cortesía

En medio de las reflexiones que surgen sobre el arte actual, el artista visual Abraham Cruzvillegas (Ciudad de México, 1968) ha buscado nuevas formas de innovación para responder a los discursos recientes en el que se inscribe la creación de arte contemporáneo.

Una de las formas de responder a estos discursos y desafíos es el concepto de Cruzvillegas en Autoconstrucción, en el que él reflexiona sobre su propia obra escultórica y pictórica, los materiales y conceptos como paisaje, reciclaje, basura orden y desorden.

El caso más reciente de este concepto es el trío de esculturas titulado Plástico, el cual es un “arreglo de objetos preexistentes” y que al unirlos adquieren nuevas formas de sentido y de interpretación. En ese camino, explicó, parte del proceso de crear piezas contemporáneas que consiste en ensamblar objetos de una forma determinada.

“Lo que hago en general es ensamblaje con objetos que encuentro, los pongo juntos, son cosas que ya existen, son probablemente bellas por sí mismas, en este sentido no estoy creando nada, solo organizando los objetos y poniéndolos de una manera que puede ser interpretada como una obra de arte”, detalló.

Cruzvillegas agregó que una parte del proceso para construir esta nueva serie de esculturas nació de reciclar objetos que la mayoría de las personas tira a la basura. “Yo casi no tiro nada a la basura, en este caso, reuní objetos que tuve a la mano. Como puedes apreciar, reuní un destapador de bolsillo, una llave, una memoria USB, una cadena, un llavero, una brocheta, un pedazo de bambú y una moneda antigua de China”, abundó.

Una de las novedades al dar vida al trío de piezas fue la utilización de un modelo 3D elaborado en una resina, el cual dio como resultado las esculturas, compuestas en su totalidad de plástico y atravesadas por un pequeño tubo de metal para crear resistencia.

El artista relató que después de terminar las esculturas con los objetos originales, éstas se digitalizaron, se hizo un vaciado y se imprimió en 3D. “Las piezas, objetivamente hablando y sin apelar a la historia del arte, son esculturas, son vaciados hechos a partir de un objeto real”, indica.

Otro aspecto que resaltó Cruzvillegas es la fidelidad del moldeado, que permitió que las piezas fueran fieles a las esculturas originales. “La nobleza del medio, del material y la técnica permite que sea muy fiel al original, registra perfectamente cualquier detalle de los objetos originales”, agrega.