Axemu, el traje para volver a la Luna

“Ground control to Major Tom”, hay un nuevo traje especial para la Luna. Por primera vez en 50 años, la NASA se actualiza a las últimas tendencias, en moda y tecnología, y rediseña el traje espacial para ir a la Luna. La actualización fue hecha por la empresa privada Axiom. Si bien no es posible saber cuánto cuesta uno de estos trajes, se sabe que la NASA contrató a la empresa por 228.5 millones de dólares.

La nueva indumentaria será usada a finales de 2025, en la misión Artemis III, que marcará el regreso del humano a la Luna, pero, sobre todo, será la primera vez que una mujer viaje a dicho satélite, por lo que el traje necesitaba ciertas modificaciones, explica Ryan Lee, gerente de diseño del equipo Spacesuit PGS, de Axiom. Indica también que Axiom retomó el diseño del traje espacial en el que había estado trabajando la NASA en los últimos 15 años.

Durante un año de trabajo, Axiom creó el traje llamado Axemu, que se adapta tanto a hombres como a mujeres de distintas tallas y ofrece más movimiento en sus articulaciones, con respecto al diseño usado en los años 60, en el programa Apolo. “El ajuste es mejor, está diseñado para que le quede a un amplio rango de tallas y cuerpos. Se ve más humano y los ayuda (a los astronautas) a que actúen más como humanos”, dice Lee.

El traje debe proteger de la radiación solar, de los micrometeoritos, así como cuidar la presión de la vejiga y los ojos. También debe proteger de las temperaturas. En la misión Artemis III se caminará por el inexplorado polo sur de la Luna, una zona donde la temperatura es de menos 176° C. Por eso el aislamiento en las botas es esencial: “Las botas son como unas plataformas de aislamiento que tiene en la suela, pero también son cómodas”.

Los guantes son otro accesorio al que se le puso especial atención, pues así como deben aislar de las temperaturas, también debe permitir la manipulación de las herramientas. Aunque se publicita como un traje con la más alta tecnología, es una realidad que la empresa no puede dar muchos detalles sobre esta área.

Sin embargo, Lee expone que el astronauta llevará consigo una mochila con soporte vital y que el casco cuenta con una cámara de alta definición. Pese a la maquinaria, este traje sigue siendo muy ligero, en Tierra pesa 54 kilos y en la Luna pesará entre 9 y 11 kilos, manteniendo la promesa de hacer un traje más eficiente y con mayor movimiento. En 1969, el traje en el Apolo 11 pesaba 30 kilos más.

Pañales superpoderosos

La innovación en la indumentaria llega hasta el pañal que usarán los astronautas. El traje está pensando para ser usado por ocho horas continuas, por lo que el pañal debe ser resistente. Además, hay que tener en mente que la primera mujer en la Luna podría menstruar durante el viaje.

“Nuestros astronautas usarán un pañal, pero es más que eso. Se nos pidió que nuestro pañal fuera capaz de recolectar más fluidos, así que reforzamos la absorción. Pero además pidieron algo que no se había solicitado antes: que el pañal fuera capaz de soportar las heces fecales, la menstruación y sus olores. Así que, si la astronauta está en su periodo, estará protegida”, asegura Lee.

El pañal está diseñado con dos canales laterales que ayudarán a “distribuir los fluidos por todos los materiales absorbentes”, detalla el diseñador.