Entre los años 2001 o 2002, Balam Rodrigo (Villa Comaltitlán, 1974) escribía su primer libro, que trataba sobre los mitos y la cosmovisión que rodean al árbol de ceiba y el cual estuvo terminado por ahí del 2004, aunque el libro se conocería 13 años después como Ceibario, obra con la que el poeta chiapaneco ganó el Premio de Poesía Tijuana 2017.
En aquellos años, Balam cumplía uno de los propósitos que había pensado desde 1998 cuando estudiaba en la Universidad Nacional Autónoma de México, que era hablar sobre los mitos de este árbol ancestral y representativo de la comunidad mesoamericana.
Este poemario marca el inicio de Balam como poeta, y él mismo manifiesta que surgió como una necesidad de contarle al otro y a sí mismo las historias, la oralidad y los cuentos que su padre le narraba en torno a ese árbol. Indica que, tras la escritura de dicho libro, se dio cuenta de que su camino era la poesía.
Destaca que su intención de hablar de la ceiba era tanta que no le bastaba haber elaborado un trabajo etnobotánico sobre este árbol, en el que abordó sus usos medicinal, mítico y religioso. Ese trabajo lo llevó a conocer más datos, como por ejemplo, que más del 80 por ciento de los cascos que se usaron en la segunda guerra mundial contenía en su interior algodón de ceiba.
Este poemario también es una manera de dar un vistazo hacia su pasado, al recordar que en un solar que su padre adquirió había un árbol de ceiba, al cual muchas personas le llevaban ofrendas con la intención de que las favoreciera en algunas peticiones.
Entre ellas estaban mujeres que no podían concebir y acudían a abrazar el árbol cuando este estaba soltando su algodón, ya que en la cosmovisión mesoamericana se decía que en ese momento la ceiba estaba preñando al cielo para así comenzar la vida, porque la ceiba es considerada como “el gran falo cósmico” y su algodón era el “semen cósmico”.
Comenta que todas esas historias, así como otros datos, las fue recabando en su trabajo académico, pero al finalizarlo se dio cuenta de que había más cosas que contar. Por ello decidió dar vida a Ceibario.
Este texto estuvo guardado durante 13 años, lo cual tiene una relación con el universo mesoamericano, que se compone de 9 niveles para el inframundo y cuatro niveles celestes. El poeta explica que fue hasta hace poco que publicó este libro debido a que primero decidió forjar una trayectoria como escritor para poder justificar estos primeros escritos.
El poeta Fabián Rivera, quien estuvo acompañando a Balam en la presentación de este volumen en la Feria del Libro que organizó la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas, explica que Ceibario es como un viaje al interior de Balam para hablar de la realidad que le tocó vivir y de su interpretación de la vida, aceptando la realidad lingüística de su entorno como gente que vive en el sur.












