Por primera vez Bárbara Torres estuvo sola en el escenario frente al público y sus nervios no solo fueron por esta situación, sino por las tres grandes actrices que tenía en frente y que amadrinaron el estreno de La culpa es de las hormonas, Luz María Aguilar, Norma Lazareno y Raquel Pankowsky, pero ellas únicamente tuvieron halagos para su trabajo.
“No te voy a desear éxito porque ese ya lo tienes, alguien tan talentoso como tú no necesita suerte para tener éxito y tú tienes más talento que nariz”, le dijo Pankowsky, provocando las risas de los presentes y de la misma Bárbara.
Norma Lazareno resaltó otra de sus cualidades, lo buen compañera que es y recordó que durante las grabaciones de un programa de Israel Jaitovich, ella tenía que interpretar a la madre de mafioso italiano y no daba con el tono, hasta que se acercó a la actriz argentina y la ayudó.
“Si soy sincera estaba muy nerviosa, da nervio trabajar para otros compañeros, pero me emociona mucho porque me estoy poniendo metas y las estoy logrando, gracias a Dios estoy llegando a todo lo que quiero hacer”, expresó Torres.
Quien diera vida a Excelsa de La familia P.Luche, explicó que ya tenía mucho tiempo queriendo estar en un monólogo, porque si bien hace stand up, el teatro tiene otro ritmo, pero finalmente tomó la decisión al ver el éxito que su programa Lorenza alcanzó. Fue así que se puso a escribir junto al productor y director Óscar Rubí, logrando el libreto de La culpa es de las hormonas.
“Es de cosas que hablamos las mujeres y que a veces no nos animamos a expresarlas en público, por ejemplo, de las toallitas (sanitarias), nadie las menciona delante de un hombre, pero ellos saben que existen y dónde se ponen, entonces yo creo que está bien romper con eso porque son cosas naturales de la vida, y si lo hacemos por medio de la comedia está mucho mejor”, destacó.
La menstruación, la primera vez, la boda, los embarazos, la menopausia, entre otras temas, es de lo que Bárbara habló durante casi dos horas en el escenario del teatro Rodolfo Usigli, haciendo que la gente se carcajeara al interactuar con su personaje Lucila, una mujer menopáusica que vive con ansiedad esta etapa de su vida.











