Belisario| una visión alternativa

"Fabián Rivera. * CP. Uno de los hombres que dieron honor a Chiapas, en México y el mundo, fue sin duda Belisario Domínguez. Médico emérito nacido en Comitán, es recordado por su entrega al servicio de los más necesitados.

Queda en el recuerdo la farmacia La Fraternidad, lugar desde el que contribuyó al mejoramiento del pueblo comiteco, a través de su generosidad y sus conocimientos.

Recordada es su valentía en el Senado de la República, momento crucial para su posterior elevación a rango de mártir de la patria. Pero, al igual que muchos otros personajes, las circunstancias en las que dio ese paso hacia la construcción del mito en torno a su persona -el umbral que cruzan los mortales para dejar su condición primera y convertirse en héroes- no son del todo claras.

Bibliografía impresa y sitios en internet recogen este hecho como un acto de cobardía perpetrado por el gobierno de Victoriano Huerta para acallar a los opositores.

""La noche del 7 de octubre de 1913, Belisario Domínguez fue martirizado y asesinado cruelmente en un cementerio de Coyoacán (...) El doctor Aureliano Urrutia, enemigo profesional de B. Domínguez, le cortó la lengua al cadáver del senador y se la envió como un 'trofeo' a su amigo (el entonces dictador) Victoriano Huerta"".

Sin embargo, en ""El derrumbe de los ídolos. Crónicas de la ciudad"" (2010), Héctor de Mauleón apunta una versión contraria a las versiones oficiales.

En ""El doctor Urrutia y la lengua de Belisario"", De Mauleón ofrece una versión alternativa de los hechos: ""La leyenda afirma que a Belisario Domínguez le arrancaron la lengua en un sanatorio de Coyoacán, el ocho de octubre (sic) de 1913. El encargado de cercenarla habría sido el médico cirujano Aureliano Urrutia (...) Una versión señala que, antes de proceder a la mutilación, el médico anunció: 'Esta lengua, que llamó asesino al general Huerta, no volverá a pronunciar palabra alguna'.

""El problema es que la lengua no apareció jamás: no existe registro de que alguien haya visto nunca aquel frasco. ¿De verdad le cortaron la lengua a Belisario Domínguez?""

Aunque existen diversas especulaciones respecto a este acontecimiento (que sin duda tiene un fondo simbólico, sobre todo en cuanto a la declaración de Urrutia al momento de cercenar la lengua), el mito de la muerte de Belisario seguirá en pie, dignificando sobre todo el valor de expresarse ante la adversidad, y principalmente ante la injusticia.

Sirvan pues las dudas que Héctor de Mauleón ha puesto sobre la mesa. Cabe aclarar que jamás se menciona con el afán de demeritar a estos personajes, sino para invitar a conocerlos más a fondo, no sólo en su dimensión histórica oficial (y extraoficial), sino en su dimensión humana, como hombres que entregaron todo por creer en sus ideales, término que ha ido perdiendo sentido con el paso de los años.

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