Alejado de la imagen de Batman, Ben Affleck busca mantener la popularidad como actor con una película diferente: El contador.
“Las películas tienen mucho que ver con el director. Al trabajar con él me subo a su barco y voy en la dirección que marque. Esa es la responsabilidad del actor y para mí es importante estar a tono con el director, para seguirlo dentro de la visión de la película.
“Lo bueno de estar enfocado en la actuación es que si el set se cae a pedazos yo me meto al camerino. Hay problemas que no son míos y eso, siempre se siente muy bien”, comentó.
Affleck asegura que al hacer una cinta toma en cuenta lo que puede llegar a pensar su familia. “Con El contador, esa es la parte que me rompió más el corazón, lo que que me emociona como padre. Yo enfrento dilemas, como cualquier persona, reflexiono sobre si estaré educando bien a mis hijos. “Como padres todos cometemos errores, pero hago lo mejor posible, aunque siempre hay el miedo de que un hijo sea vulnerable a ciertas cosas. Por eso, El contador se vuelve tan interesante con la historia del hombre que no siente amor, compasión ni miedo por su hijo”, enfatizó.











